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El sismo de Nueva Zelanda, su interpretación geológica

imagen1para-nueva-zelanda1Hace tiempo que vengo hablando de terremotos y tsunamis, empujada por los acontecimientos, lo cual me ha impedido por el momento el abordaje sistemático que quiero hacer a la tectónica de placas, porque requiere muchos conocimientos previos que deseo presentarles con una secuencia lógica.

No obstante, hay ya algunos conceptos que debidamente simplificados, han ido apareciendo en el blog, y a los que los remito para no repetir detalles de un post a otro. Por eso, les recomiendo que usen los links que pongo a su disposición en cada caso, y repasen ideas ya presentadas.

Es decir que hoy sólo voy a referirme al caso específico de Nueva Zelanda (o Nueva Zelandia, si prefieren, como también se la puede seguir llamando), con las particularidades y consecuencias posibles que le dan color propio a la situación.

En el día de la fecha,  martes 21 de febrero,  a las 12 horas 51 minutos de la hora local, se produjo un terremoto con magnitud 6,3 de la escala Richter, que ha causado daños materiales y alrededor de un centenar de víctimas personales.

El hipocentro estaría situado a 5 km de la ciudad de Christchurch, la segunda en  importancia del país,  y a  4 km de profundidad, según el Servicio de Geofísica de Estados Unidos (USGS).

Comencemos por darle un contexto geográfico:

¿Dónde está ubicada la zona afectada por el sismo?

Nueva Zelanda forma parte de la región conocida como Oceanía, de la cual el país más conocido es Australia.

Precisamente al sudeste de Australia se encuentra este territorio largo y estrecho, que vemos en el mapa (tomado de Wikipedia) que comprende dos islas grandes y una cantidad de otras mucho más pequeñas. Esa configuración no es caprichosa, sino que responde a su historia geológica.

El conjunto abarca unos 268.000 km 2 y en él se destacan las Islas Norte y Sur, cuyos nombres en el idioma nativo maorí son Te Ika un Maui y Te wai Pounamu, respectivamente.

Estas dos islas mayores se encuentran separadas por el estrecho de Cook, que tiene un ancho mínimo de 22 km.

Si les interesa buscarlas en Google Earth, las coordenadas son entre 29° y 53° de latitud S y entre 165° y 176° de longitud  E.

¿Por qué tiene esta zona actividad sísmica recurrente y violenta?

Los invito a mirar en el mapa más abajo la posición en el marco de la tectónica de placas. Me tomé para ello el trabajito de marcar Nueva Zelanda con un recuadro, que si se fijan bien, está montado precisamente en una zona de límites entre dos placas, que como ya les conté con motivo del terremoto de Chile, es un tipo de emplazamiento de mucha movilidad y liberación de energía.

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¿En qué se parece esta situación a la de Chile, y en qué se diferencia de ella?

En ambos casos hay convergencia entre placas, y un proceso de subducción, situación que implica en los dos sitios alta actividad tanto sísmica como volcánica.

Pero allí terminan las coincidencias y comienzan las diferencias.

En primer lugar, se trata de placas distintas no solamente por su ubicación sino por su carácter. En Chile estuvieron involucradas las placas de Nazca (oceánica) y la Sudamericana (continental); mientras que en este caso las dos placas en juego (Australiana y Pacífica) son de composición oceánica.

Esto no es en absoluto trivial, ya que toda la dinámica cambia por razones que en otros posts analizaremos con profundidad y detalle, pero que ahora debemos adelantar que básicamente tienen que ver con su densidad.

En el caso en que la colisión es entre una continental y una oceánica, la primera está destinada a permanecer en la superficie, y la otra a subducir por ser la más pesada.

Cuando las dos son oceánicas, el destino de cada una depende de juegos mucho más complejos en los que un detalle no menor es la velocidad de  su desplazamiento, pero una de ellas subducirá también.

En esta subducción con dos placas oceánicas ¿qué efectos se producen?

Por cierto que hay mil detalles que analizar, pero hoy nos centraremos en el caso de Nueva Zelanda, porque como ya les dije, toda la Tectónica de Placas se desmenuzará de manera más sistemática a lo largo de numerosos posts.

De manera sencilla y abreviada, digamos que cuando una placa se mete por debajo de la otra ( en este caso la Pacífica está en descenso) en la zona de ese ingreso rumbo al manto, se generan profundas fosas oceánicas (para este lugar las de Tonga- Kermadec), del otro lado de las cuales, el alivio de presiones propio de la zona de ruptura permite entre otras cosas el ascenso del magma que da origen a lo que se llama arcos volcánicos.

Podemos ya fácilmente deducir que todo el archipiélago es pues resultado de la actividad magmática, lo que lo hace volcánicamente muy activo. Si además hay subducción, no pueden tampoco asombrarnos los terremotos.

En efecto, cuando hablamos del sismo de Haití, dijimos ya que hay diversas causas para los terremotos, y aquí se conjugan dos de ellas, y las de más liberación de energía, precisamente.

¿Por qué fue éste un momento favorable para un sismo de gran magnitud?

En realidad los movimientos son continuos, y lo que varía básicamente es el monto de energía liberado en un único episodio.

Cuando, como ya expliqué en otros posts y sus respectivos comentarios, se ha producido un silencio sísmico, es decir un largo tiempo en que las placas se habían encontrado trabadas acumulando energía, se enciende la luz roja, porque en algún momento se producirá el gran salto.

Así fue hace un año en Chile, y ya en ese momento advertí en ése y otros posts, que se vendría un largo tiempo de agitación sísmica porque las placas habían abandonado una posición de precario equilibrio, y se moverían reacomodando sus límites, en una especie de efecto dominó.

Recientemente hubo un nuevo sismo de magnitud en Chile, en una placa que todavía se está acomodando y cabía esperar que algunas de las placas vecinas se movieran más bruscamente de lo habitual para  reacomodarse.

Algo así pasó hace un año, cuando México se vio afectada. En ese momento el mayor efecto rebote fue hacia el norte, afectando fundamentalmente a la placa de Cocos, pero también a la porción noreste de  la Placa Pacífica, colindantes  ambas con la de Nazca.

Ahora, parece que el corrimiento más importante se está dando en el otro extremo, pero de la misma placa Pacífica, perturbada por la de Nazca otra vez.

¿Por qué este terremoto, causó más daños que el del 4 de Septiembre de 2010, que era de mayor magnitud?

En efecto, en esa fecha ocurrió casi en el mismo lugar un sismo de magnitud 7, que sin embargo no fue seguido de pérdidas de vidas.

Esto se debe principalmente a que la profundidad de este sismo de hoy fue de apenas 4 kilómetros, es decir fue muy somero, lo cual implica que casi toda la energía liberada llegó prácticamente sin pérdidas hasta la superficie donde generó las ondas largas responsables de los daños.

Cuando el hipocentro del sismo es más profundo, mucha de la energía se va invirtiendo en deformaciones y rupturas de rocas subyacentes, pero en este caso, en tan breve recorrido, la fuerza del terremoto prácticamente estaba intacta por decirlo de una manera sencilla, cuando llegó a la zona urbanizada.

¿Cabe esperar más terremotos?

Lamentablemente sí. No solamente las réplicas de este movimiento principal, en sitios muy próximos, sino que cabe también prestar particular atención a todos los bordes de las placas que ahora se agitaron.

Por ejemplo, es importante monitorear lo que pueda estar ocurriendo en Nueva Guinea,  Australia, Indochina , Filipinas, etc.

No significa esto que haya que alarmarse, pero sí prestar atención a lo que indiquen los organismos específicos que seguramente están abocados al seguimiento de los cambios in situ.

Y no está de más, también ser sensible a los que muchas veces avisan sin ser escuchados: los animales domésticos y silvestres. De esto hablaremos en su momento, porque aunque no lo crean, forma parte de las estrategias de predicción científica.

¿Tsunamis son previsibles?

No sería demasiado extraño, ya que son placas oceánicas, precisamente, las que se están deformando.

Las fosas al oriente de la zona de convergencia de las placas, podría eventualmente actuar como barrera de disipación de la energía en profundidad, pero el occidente podría llegar a verse afectado. Lo bueno del caso es que los tsunamis pueden advertirse con horas de anticipación.

Y como siempre, pregúntenle a sus mascotas 😀

PD: A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.

Bueno, espero no haberlos aburrido con este tema, y los espero mañana con una gacetilla. Un abrazo Graciela

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