Entradas con la etiqueta ‘Alemania’

GalaBau 2018 Nuremberg: Feria urbanismo, Alemania

GalaBau 2018 Nuremberg: Feria urbanismo, Alemania
Nüremberg, Alemania. 12.09.2018 – 15.09.2018

GalaBau 2018 Nuremberg, la feria internacional de urbanismo y espacios verdes, celebrará  una nueva edición entre los días 12 al 15 de septiembre de 2018 en las instalaciones del recinto ferial Exhibition Centre Nüremberg (Nüremberg Messe).

Página Web

WindEnergy Hamburg 2018

WindEnergy Hamburg 2018
Hamburgo, Alemania. 25.09.2018 – 28.09.2018
Feria de energía eólica en Hamburgo WIND ENERGY HAMBURG

Para más información, click aquí.

Annual Gaseous Electronics Conference (GEC)

Annual Gaseous Electronics Conference (GEC)

10–14 October 2016
Bochum, Germany
  • Organization:Ruhr-Universität Bochum
  • Disciplines: Chemistry, Earth Science, Physics, Materials Science
  • Subdisciplines: Physical and Theoretical Chemistry, Atmospheric Science, Chemistry, Fluids and Plasma Physics, Surface Science
  • Event type: Conference
  • Venue: Ruhr-Universität Bochum
  • Visit event website

GEC has been an invaluable resource to the plasma and collision community, and continues to have a leadership presence in traditional areas such as plasma phenomena, low pressure processes, plasma chemistry, surface interactions, atomic and molecular interactions, simulation, and diagnostics.

In recent years, the GEC has also taken a leadership role in emerging areas of plasma science including biological and environmental applications and atmospheric plasma systems.

Anselmo Windhausen, pionero de la geología argentina

Si ustedes conocen algo de la historia de la Geología en Argentina, sabrán entonces que toda esa ciencia se desarrolló a partir de la llegada de una generación de geólogos alemanes que se instalaron principalmente en la Academia nacional de Ciencias, en Córdoba, y consecuentemente fueron también docentes en la Universidad Nacional de Córdoba, orgullosa heredera de esa tarea de avanzada.

Windhausen no fue de los primeros en llegar, sino que era parte de una segunda importación que le abriría las puertas a estudiosos que fueron luego próceres de la investigación geológica.

El Dr. Anselmo Windhausen (1882-1932) llegó a nuestro país desde su Alemania natal cuando apenas contaba con 27 años de edad y era ya un destacado Geólogo.

Su arribo se produjo al iniciarse el siglo XX, y desde ese momento, hasta su muerte prematura, recorrió nuestro país, abogando por la investigación petrolera en Plaza Huincul; relevando entre otros muchos sitios el Bosque Petrificado de Jaramillo, en Santa Cruz, cuyo nombre sería luego cambiado a Bosque Petrificado Cerro Cuadrado;  y recomendando la explotación del lignito en el sitio que daría  nacimiento al yacimiento carbonífero de Río Turbio.

Como si eso no alcanzara para convertirlo en una figura gigantesca en la Geología Americana, colaboró además en 1923 con el científico sudafricano Alexis du Toit, quien dio pruebas vitales para sustentar la teoría de la deriva de los continentes, de Alfred Wegener.

Fue también Windhausen un adelantado en la aplicación de ese paradigma, antecedente inmediato de la Tectónica de Placas, al estudio de la geología sudamericana.

En 1925  fue miembro co-fundador de la Sociedad Argentina de Geografía (GAEA), y co-editor de su revista. En 1926 fue designado profesor de Geología y Paleontología en la Escuela del Doctorado en Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.

En 1928, la Sociedad de Geografia de Berlín le concedió (compartida con Fritz Khuehn) la medalla “Gustav Nachtigal” por su significativo aporte a las ciencias de la Tierra.

Pero su obra cumbre, la que le valió póstumamente el Segundo Premio Nacional de Ciencias, fue su libro en dos tomos denominado “Geología Argentina” (Ed. Peuser, Buenos Aires) que apareció en dos sucesivas entregas de 1929 y 1931.

Fue también tan adelantado como para proponer a YPF un convenio con la Universidad Nacional de Córdoba para generar un programa de becas para estudiantes de Ciencias Naturales. Muchos son los geólogos argentinos que se recibieron gracias a esas becas.

Cuando aún no había cumplido 50 años, falleció en el Hospital Alemán de Buenos Aires el 2 de abril de 1932.

De allí, lo invalorable de esta nota, firmada de su puño y letra, que hoy obra en mi poder, gracias al rescate del Dr Juan González Segura, quien -luego de sucesivos traspasos de un docente a otro- terminó heredando el escritorio que fuera de Windhausen.

Afortunadamente,  al recibir ese mueble, el Dr Gonzalez Segura hizo una revisión cuidadosa de papeles que otros habrían tirado sin más a la basura. Por eso encontró entre otras cosas, este valioso documento, del que seré depositaria hasta el día en que Windhausen tenga su propio museo, ya que tantos otros personajes de mucha menos estatura lo tienen en Argentina.

Vean ustedes, por favor, la fecha que consta en el sobre donde fue conservada esta reliquia. Reza 24 de Diciembre de 1931, de donde puede deducirse que tal vez fuera la última nota que le envió a quien era en ese momento su colega docente, el Dr. Olsacher, el cual la archivó en una carpeta (de allí las perforaciones que se notan en el escaneo) que quedó por años en el escritorio del que les hablé.

Está, obviamente, escrita en alemán, pero me dio más trabajo traducirla que si hubiera estado en chino, porque la letra, por momentos es casi indescifrable. De hecho, hay palabras que sólo puedo decir que creo que dicen lo que traduje, pero no puedo jurarlo.

Aquí les presento los escaneos del sobre en que se conservó la nota, y del frente y dorso de la ficha en la que está escrita la misiva. Más abajo incluyo la traducción que pude hacer en función de lo que me parece leer en alemán.

Bueno, ahora, la traducción que pude hacer después de tratar de descifrar la letra, quedó así:

B. Aires, 24 Diciembre 1931.

Mi estimado Señor Olsacher

Adjunto uno de los cortes. Serán en total cuatro. Éste es del estrato con la fractura incipiente. Los otros cortes pueden ser útiles. El corte N° 2 será de la capa negra.

No se olvide de mi correo, y utilice la autorización para retirar el certificado.

Feliz Navidad y buen Nuevo Año.

Cordiales saludos.

A. Windhausen

La foto que ilustra el post es del mismo sitio del que tomé la información biográfica que he resumido en el post, y que pueden visitar haciendo click aquí si desean conocer más detalles.

La geóloga más peligrosa del lejano oeste

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Hoy estoy trayendo una anécdota de la vida real desde mi otro blog -¿Y si hubiera una vez?-, y lo hago porque esto ocurrió con motivo de un viaje profesional a un evento científico en Alemania.

A la que suscribe le encanta viajar. ¡Vaya originalidad! ¿A quién no? Y ha tenido la buena fortuna de realizar viajes de trabajo, que sus flacos bolsillos, de otro modo no le permitirían. Y precisamente por eso, viaja en solitario, metiéndose a veces en situaciones que a la distancia son risibles, y se constituyen andando el tiempo, en divertidas anécdotas, pero que en el primer momento, implicaron algún riesgo. Por suerte hasta hoy ha salido sin daño… pero pudo ser peor….

En noviembre de 2006 fui invitada a dar una conferencia central en un Workshop en Hanover, Alemania, y allá partí con mi valijita. Prolijamente empaqué para bodega todo lo que sabía que estaba prohibido llevar en cabina.

Cosas como mi set de manicura, que incluye un alicate o el kit de costura para emergencias en viaje, que tiene una tijerita, etc etc. Tuve también la precaución de sacar del equipaje de mano, los perfumes y aerosoles que por alguna razón consideran peligrosos, y OBVIAMENTE, puse en el fondo de la valija para bodega, mi aerosol de gas pimienta, fiel compañero de tantas andanzas, con el que me siento protegida en cualquier lugar del mundo, por desconocido y hostil que pueda resultar.

Por eso me causó mucha gracia ver en el mostrador de la aerolínea, mientras hacía el check in en Ezeiza, un cartelito con advertencias definitivamente ridículas. Decía textualmente (y puede atestiguarlo quien haya viajado en esa época, cuando hubo uno de los tantos picos paranoicos de seguridad aérea, que por suerte han aflojado en estos dos últimos años) “Prohibido embarcar en equipaje de mano: cuchillos, tijeras, cortaplumas….” y seguía un largo etcétera en el que se incluía “granadas de mano”. Como cualquiera de ustedes lo habría hecho en mi lugar, me largué a reír pensando “¿Habrá algún boludo tontuelo que pretenda viajar con una granada de mano en el bolso? ¡Por favor! ¡Ridículo!” Bueno, pero…

Dspués de disfrutar una semanita en Hanover, con todos los gastos pagados por el Instituto de Investigaciones Geológicas, y habiendo recorrido ciudades y bosques, protegida por mi amado aerosol de defensa personal, embarqué nuevamente, rumbo al terruño.

Un poco más adelante que yo, un alemán tuvo la mala suerte de que se le rompiera la manija con la que arrastraba su valija y sencillamente la sacó, haciendo su registro con esa varilla rígida inocentemente en la mano. Como surgidos de la nada, aparecieron dos patovicas tamaño alemán extra large. (¿Se dirá Patoviken?) y lo sacaron de las pestañas, exigiendo una explicación para esa especie de bastón que podía usarse (según ellos) en un contundente ataque. (¡Pero por favor! Si esas manijas se doblan si le llegás a cargar un pañuelo de más al bolso) El caso es que lo revisaron entero, y hasta después de que hubo demostrado la inocencia del adminículo, se lo quitaron, lo reconvinieron, y con expresiones de repulsa lo dejaron pasar.

Yo miraba y pensaba “¡Pobre tipo, rompérsele justo acá la valija, con estos paranoicos en plenas funciones!”

Mientras tanto, la cola había avanzado, de modo que llegó mi turno. La empleada del check in revisó mi bolso de mano con cierta displicencia, pensando seguramente “esta boludita qué puede tener de peligroso?” Luego me pidió la riñonera, la abrió maquinalmente y prorrumpió en germánicos alaridos:

-“¡Es gibt eine Waffe! ¡Waffe!- o sea, “¡Hay un arma! ¡Arma!”

Y, sí, mi amado aerosol le sonreía inocentemente desde el fondo del bolsito. Lo había olvidado por completo.

Los patoviken, que ya estaban algo excitados, volvieron a corporizarse a mi lado con cara de solución final.

¡Merde! – pensé- ¡están grandotes los monos!

Debí recurrir a mi sentido del humor, que ocultó muy bien el K Gaso y me eché a reír, explicándoles en mi mejor alemán, que soy una ancianita sudaka, acostumbrada a moverse sola por el tenebroso tercer mundo, plagado de irracionales e incivilizados delincuentes, con ese aparatito como único seguro anti violaciones (“sí, ya quisiera” habrán pensado los tipos) secuestros y asesinatos en ocasión de robo.

Hubo un largo diálogo conmigo, y conciliábulos entre ellos, mientras yo derrochaba sonrisitas cómplices, modelo “ancianita boluda despistada metiendo la pata sin ninguna mala intención” y mi aerosol iba a parar al canasto donde retenían cosas mucho más inofensivas, como una lima para uñas o un shampoo.

Finalmente, me midieron con la vista, sopesaron mi amenaza y decidieron dejarme pasar con un par de advertencias:

-Agradezca que está en Hanover (aeropuerto pequeño, si se quiere- digamos como el de Córdoba-) y no en Frankfurt (aeropuerto monstruoso al que se dirigía mi vuelo, y que es un nudo de entrada a toda Europa). Y tiene suerte de hablar el idioma. Si no hubiera podido explicarse tan bien, quedaba detenida acá mismo.

Lo dijeron muy amistosamente, porque con un par de chistes cordobeses debidamente traducidos, ya éramos cumpas. Lo cual es lógico si se comparan los chistes cordobeses con los alemanes.

Eso sí, casi la embarro al final, cuando les dije:

-¿Me devolverían el aerosol? Cuesta como  10 €-

Cuando vi su mirada asesina, me apresuré a aclarar

-¡Es un chiste, es un chiste! Y me zampé sin demora por la puerta, antes de que se arrepintieran

Por eso digo que pudo ser peor, pero nunca tan malo como desperdiciar un fin de semana. De modo que a disfrutarlo y hasta la próxima . Besos Graciela.

La ilustración de este post es obra de Dayana, quien incorporó una foto mía en un cartel que según cree va a hacer las delicias de mis alumnos de la Facu. Puede que sí, pero por lo menos, se me ve con una alta cotización. 😀

Y si hay gente nueva en esto de los blogs y  todavía no aprendieron muy bien cómo interactuar, vayan a estudiar en este link

Un abrazo y buen fin de semana, Graciela.

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