¿Son los terremotos productores de oro?

Los terremotos crean oro en un instanteHace unos días me llegó un mail de Pulpo con el asunto “Juichu”, y déjenme que les explique qué es eso.

El tortuoso sentido del humor del Pulpo ha inventado este término, a partir de la onomatopeya  (el sonido, bah) de un latigazo, para referirse a la incitación a trabajar, a fuerza, precisamente, de latigazos. Y cuando me dice: “mirá que viene un juichu”, puedo visualizarme como una esclava, a la que el capataz pone a trabajar a rebencazos. Y eso hizo él, mandándome ese mail con un link a un artículo que debo obviamente comentar.

Dicho lo cual, tomo textualmente algunos párrafos de lo que se publicó en la web site ABC, con la etiqueta de Ciencia, y paso luego a ponerlos en el contexto de la Geología.

… las preciadas vetas de oro se forman por una deposición mineral de fluidos calientes que fluyen a través de las grietas profundas en la corteza terrestre…

…ese proceso puede ocurrir casi instantáneamente, posiblemente en tan sólo unas pocas décimas de un segundo, cuando se produce un terremoto. El estudio aparece publicado en la revista Nature Geoscience.

…Gran parte del oro que existe en el planeta se encuentra en vetas de cuarzo que aparecieron durante los períodos de formación de las montañas hace unos 3.000 millones de años y que fueron depositadas por grandes volúmenes de agua a lo largo de fallas profundas y sísmicamente activas.

Las vetas se formaron cuando los temblores abrieron una cavidad llena de líquido en la corteza de la Tierra, provocando una caída en la presión…Los investigadores de la Universidad de Queensland y de la Nacional de Australia desarrollaron un modelo matemático para ver cómo ocurre el proceso. Encontraron que una caída repentina de la presión en la fractura hace que el fluido del interior se expanda y vaporice, un proceso conocido como de vaporización súbita…

…Un solo terremoto puede no depositar niveles significativos de oro, sin embargo, una serie de varias réplicas seguidas es capaz de formar un depósito de oro «económicamente significativo».

¿Es verdad lo que ese artículo plantea?

Básicamente es un extracto- en una página de periodismo científico- de un trabajo que fue a su vez publicado por investigadores de dos universidades serias en una revista prestigiosa, de modo que no pondremos en duda la veracidad, aunque sí seremos cautos a la hora de cuestionar la decodificación realizada por los comunicadores sociales.

En otras palabras, hay que poner lo que se lee bajo una lupa crítica, para darle su justa dimensión al fenómeno que se describe.

¿Cómo debe interpretarse lo allí expresado?

Como ya dije, con cautela, y en su justa dimensión, sin ir más allá de lo que está expresado, y sin sacar conclusiones sin fundamento.

Entonces, aclaremos qué se dice:

Simplemente, que el oro se solidifica a partir de magmas originales, y que los cambios de presión pueden alterar la velocidad de los procesos que de todas maneras ocurren. Esto lo expliqué ya en un post que les conviene repasar, y que si bien en su momento era para comprender la fusión, se aplica también a la solidificación, por la reversibilidad del proceso.

Volviendo al artículo que nos convoca, en él se dice también que los sismos inciden en los cambios de presión confinante, y por ende, indirectamente, en la volatilización, movilización, y luego nueva depositación del oro, entre muchos otros minerales.

Es obvio, que una mayor magnitud de los sismos, y una gran cantidad de réplicas serán muy importantes como modificadores del proceso, y pueden llegar a crear condiciones como para que algo que lleva normalmente tiempos muy prolongados, llegue a ocurrir a velocidades hasta instantáneas.

Pero, ojo con deducir cosas que no se están diciendo.

No se está diciendo, en ningún caso, que un sismo sea una varita mágica que cree de por sí yacimientos de oro, en situaciones en que no pudieran generarse de no haber actividad sísmica.

O sea, NO se dice que un sismo o unos cuantos dejen un legado de oro, como dejan fracturas o corrimientos de terreno.

Démosle entonces una medida al resultado de la investigación, a través de un ejemplo que se pueda fácilmente comprender.

Si hay una tormenta eléctrica, un rayo puede matar a una persona en un sitio dado. Si la tormenta es muy intensa, y se repite muchas veces en poco tiempo, puede matar a varias personas, okey, sigo estando de acuerdo.

Pero si alguien me dice que una tormenta de rayos mató a toda la población de Córdoba, allí tendré que preguntar “¿Qué tomaste, loco?” ¿Se entiende?

De la misma manera, puede aceptarse que algo de oro acelere su depositación, de resultas de intensa actividad sísmica. De allí a suponer que un yacimiento rentable surgirá de la nada, a la semana de unos cuantos terremotos, hay una gran distancia.

¿Cuál es el contexto en el que el modelo es aplicable?

Supongo que ya lo habrán deducido, pero por las dudas, lo dejo en blanco y negro.

Solamente en aquella situación en que de todos modos se formaría un yacimiento, dicha generación puede verse acelerada por los cambios de presión resultantes de una actividad sísmica intensa.

Es decir, que ya debe haber una mezcla preexistente, donde el elemento oro (Au) se encuentre, fundido y disperso, pero en cantidades anormalmente altas. En efecto, en la corteza, el oro es uno de los elementos químicos cuya abundancia no alcanza ni a un miserable 1%. Para que se forme un yacimiento, es condición previa que exista una concentración anómala.

Además, el sismo y sus réplicas deben abrir fracturas en zonas de debilidad preexistentes, como para permitir los cambios de presión requeridos para que los fluidos portadores,  (o en circunstancias muuuuyyy particulares, hasta material sólido o pastoso)  se volatilicen rápidamente.

Y por fin, el material volatilizado además debe moverse hacia zonas aledañas lo suficientemente frías como para que en ellas vuelva el oro a depositarse en estado sólido. Esto último, por otra parte, puede ocurrir en vetas profundas, de las que ni llegaremos a enterarnos en la mayoría de los casos.

Si alguna de estas circunstancias no forma parte del panorama, pueden hartarse de perseguir sismos, y no van a encontrar ni una miserable pepita.

En otras palabras, y buscando nuevamente los ejemplos de fácil comprensión, retomenos la comparación con la tormenta eléctrica.

Si en la tormenta en cuestión, hay locos corriendo por el campo con una jabalina metálica apuntando al cielo, es altamente probable que mueran electrocutados. Pero si todos están acostaditos en la camita, bajo techo, y envueltos en mullidas frazadas, pueden caer mil rayos, y aun así difícilmente serán fatales. ¿Por qué? Porque las condiciones no estaban dadas para ello. No hay ningún misterio, ¿verdad?

¿Qué podemos agregar al respecto?

Una bonita moraleja:

En cada comunicación periodística debemos aprender a leer de manera crítica, sabiendo que los grandes titulares están destinados a vender, pero no necesariamente son verdades científicas absolutas, aun cuando tampoco sean mentiras. Son simples recortes de la realidad, elegidos para atraer lectores y comentarios. Y para no quedar como un salame, uno debe pasar sus propios comentarios por el cedazo de la lógica y el conocimiento.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post la tomé precisamente de la misma página que estoy comentando.

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