Rapa Nui (Isla de Pascua): un caso de estudio en Ecología, y un destino turístico. Parte 2.

IMG_2269Este post es la continuación del del lunes pasado, de modo que desde allí deberían empezar la lectura.

Las preguntas que ya fueron respondidas la semana pasada son:

¿Por qué existen dos nombres distintos para la misma Isla?

¿Dónde está emplazada la isla y qué características generales tiene?

¿Por qué es tan interesante como destino de turismo geológico?

Ahora, continuamos con las preguntas que completan el tema, que son las siguientes:

¿Cuáles son los principales rasgos topográficos y geológicos de la Isla?

La forma general de la isla se inscribe bien en un triángulo, cuyos lados se extienden por 16, 17 y 24 kilómetros respectivamente.

Existen tres volcanes inactivos, localizados prácticamente en cada uno de los vértices. Así, el extremo norte se encuentra ocupado por el cono del Maunga Terevaka, que con 511 metros de altitud constituye la mayor elevación de la isla; el vértice sudeste incluye la península del Poike, cuyo volcán es el Puakatiki, de 377 m de altura.

Al sudoeste se encuentra el cráter del Rano Kau con 324 m, que está ocupado por lagunas, rasgo que geomorfológicamente se denomina maar. Este maar presenta totoras, que se usan para diversas manufacturas típicamente rapanui; pero además, está constituido por las tufitas, es decir material volcánico finamente dividido que resultó ser la materia prima de los moais.

Es interesante considerar que estos tres volcanes son precisamente los responsables de la existencia misma de la isla de Pascua, de hecho la zona de Poike estaba inicialmente separada del resto, hasta que las lavas del Terevaka la unieron a la isla principal.

Hay también otros cerros como el Rano Aroi y el Rano Raraku, que aun sin haber sido cráteres, se formaron también por el enfriamiento de lavas, o como conos de escorias, vale decir, material eyectado desde los volcanes.

El resto de la isla presenta una topografía ondulada, y una costa escarpada y basáltica, con algunas cavernas y cuevas también de origen volcánico.

Algunas de estas cuevas fueron el refugio de los rapanuenses a la llegada de los europeos, y para su supervivencia, hasta lograron cultivar el interior de esos espacios.

Ya mencioné en el post anterior los islotes que completan el territorio, y que se ven precisamente en la foto que ilustra el post.

Esa foto fue tomada desde la zona sagrada de Orongo, en el sudoeste de la isla, y al pie pueden verse  Motu Nui, Motu Iti y Motu Kao Kao.

En el oeste se emplaza el islote Motu Tautara, y el Motu Marotiri se encuentra en la costa occidental.

Solamente hay costas bajas frente a Hanga Roa; y arenosas en Anakena, con sus  playas Ovahe y Anakena, de material muy fino y suave al tacto, en gran medida constituido por cenizas volcánicas.

Petrológicamente, la isla presenta las rocas conocidas como basaltos (vulcanitas básicas típicas de las zonas divergentes marinas), y  hawaiitas, así llamadas por haber sido descritas originalmente en Hawaii -que forma parte también de un contacto divergente entre placas- y que se pueden considerar como un traquibasalto.

Un traquibasalto es obviamente una roca intermedia entre los basaltos y las traquitas. Es decir que se trata de rocas algo más ácidas que los  propios basaltos. Todas estas rocas son ricas en hierro y minerales opacos.

Ya mencioné más arriba la presencia de tobas y tufitas, expulsadas por los volcanes como material piroclástico.

Según estudios recientes, el vulcanismo en la isla de Pascua es geológicamente joven, con erupciones de menos de 10.000 años de antigüedad, por lo cual los cuerpos volcánicos pueden ser considerados activos.

La causa del vulcanismo en la zona, es el emplazamiento en una dorsal que está emitiendo lavas, y más específicamente en una unión triple que ya les expliqué la semana pasada.

La discusión que aún se mantiene es si se trata de efusiones centrales o lineales, cosas de las que hablaremos más adelante en otros posts.

¿Por qué se considera a Rapa Nui un caso de estudio desde el punto de vista de la Ecología?

En primer lugar, porque la escasa extensión y el relativo aislamiento de la isla la constituyen en un “laboratorio natural” donde se pueden hacer estudios locales, con validez generalizable a todo el territorio, con riesgo relativamente bajo de error.

En segundo lugar, porque la presencia del maar de Rano Kau y de lagunas de totoras en Ranu Raraku hacen posible la extracción de núcleos de sedimentación que se pueden muy bien estudiar y que de alguna manera cuentan la historia de la isla.

Estos núcleos dan cuenta de un tiempo anterior a la llegada de los polinesios, en que la isla estaba densamente cubierta por palmeras hoy ausentes, y habitada por al menos cinco especies de aves no voladoras, actualmente extintas.

En contraste, la escasa vegetación arbórea que hoy existe, es prácticamente toda implantada en la etapa más reciente, en que se ha ido recuperando y protegiendo el frágil ecosistema.

Además de todo esto, Rapa Nui es un caso de estudio casi ideal porque hay una rica tradición oral que relata determinadas crisis de tiempos históricos.

Se sabe, por eso, que a la llegada de los europeos, la isla ya había sido devastada fundamentalmente por causas atribuibles a la extrema deforestación a que se vio sometida, tanto para cultivar alimentos como para obtener los troncos sobre los cuales eran trasladados los moais desde las canteras en que se tallaban, hasta el lugar de emplazamiento final.

Por otra parte, guerras entre clanes también coadyuvaron al generarse, según la memoria colectiva relata, numerosos incendios intencionales en las territorios rivales.

Sin embargo, con anterioridad a esas disputas entre clanes, y probablemente causando ese belicismo, hubo una explosión demográfica (tal vez relacionada con una agricultura floreciente) que llevó la cantidad de habitantes de la isla a cifras por encima de 10.000, que es obviamente un número que excede la sostenibilidad de los recursos del sistema natural.

Ahora bien, como ustedes ya saben, no se desertiza el que quiere sino el que puede, y el cuadro presentado más arriba es demasiado incompleto si  no se atiende a otros rasgos del sistema y eventos que se potenciaron mutuamente en la ya tan conocida y nunca bien ponderada convergencia de causas.

¿Cuales son las causas que podrían haber resultado convergentes en la devastación de Rapa Nui?

  • En primer lugar, las sequías recurrentes que han podido demostrarse a través del análisis de los núcleos de Raru Ranaku, y que son muy anteriores a la explotación agraria de la isla. Dichas sequías responden básicamente a cambios en la actividad de los vientos. Debe recordarse además que cuando el agua es escasa, los vientos que trasladan sales en forma de aerosol, fácilmente salinizan los suelos, atentando contra su fertilidad. Esos aerosoles salinos son muy efectivos en espacios tan pequeños y totalmente rodeados por el mar, como la isla que nos ocupa.
  • Incendios, naturales al comienzo, y provocados más adelante, cuando las guerras entre clanes precipitaron el desastre.
  • A partir del año 1200, se inició una explotación agrícola intensa que fue una nueva perturbación en un sistema naturalmente frágil.
  • Hay quienes atribuyen también parte del desequilibrio a la irrupción de una rata que habría venido como “polizonte” en las naves europeas, y que habría hecho estragos en la vegetación nativa. Esta influencia no está todavía del todo demostrada científicamente.
  • En tiempos muy recientes, además, los ingleses introdujeron la crianza de ovejas en la isla, sumando al estado de riesgo. Con la devolución a Chile, esa explotación cesó, pero el daño estaba hecho.

Algunas de estas causas habrían determinado el colapso, y otras, más recientes, como la cría ovina, habrían retrasado la recuperación natural del sistema, que sólo muy recientemente ha comenzado a visualizarse, de la mano de una profunda toma de conciencia de los habitantes nativos.

Lamentablemente, la presión de la explotación turística no siempre conduce a las mejores decisiones ambientales.

¿Qué otros aspectos merecen destacarse en Rapa Nui?

Todo lo que signifique una mirada antropológica, ya que no solamente sus monumentos son únicos, sino que además su historia y su culturdownloadislaa son de una riqueza extraordinaria.

Si me permiten un consejo, les diría que si pueden recorrer la Isla, lo hagan con guías nativos que están muy consustanciados con sus raíces, y son extremadamente generosos de su conocimiento cuando encuentran un auditorio respetuoso y genuinamente interesado.

Si van a la isla, no dejen de presenciar el espectáculo del ballet oficial rapanui, y traten de mezclarse con la gente en el mercado, en la calle y en las playas. Todos tienen algo para compartir y de todos ellos se aprende.

Como novedad de último momento, ha comenzado a circular información acerca de un hallazgo reciente según el cual,  (vean la foto), nuevas excavaciones arqueológicas han puesto en evidencia que los moai no serían solamente cabezas, sino escuturas completas, con cuerpo y brazos por lo menos.

Esto ha llevado a especular acerca de la causa de su sepultamiento, variando las versiones entre una forma de emplazamiento que respondería a la cultura misma y un eventual tsunami que podría haber arrasado con la población y enterrado las estatuas.

Todo esto se estaría estudiando, ya que deben buscarse evidencias para cualquiera de las hipótesis.

La foto inferior me llegó en una cadena de mails y no sé a quién pertenece, mientras que la que ilustra el post es mía.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

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