Pilar Sordo y el terremoto en Chile de 2010

mujeresLa psicóloga chilena Pilar Sordo ha incluído algunos párrafos sobre su experiencia de trabajo con afectados por el terremoto de Chile de 2010 en su último libro Bienvenido dolor (Ed. Planeta 2012).

De ese libro Dayana me ha enviado un extracto que apunta a un lugar interesante: la actitud ante lo inevitable.

Como este texto exalta, además, el valor de un pueblo que está sujeto a tantas contingencias geológicas, lo estoy incluyendo como un homenaje a su valor y resiliencia.

En uno de los tantos campamentos en los que me quedé a dormir después del terremoto y maremoto que asolaron Chile en 2010, alojé en la carpa de una señora que llamaré Marta; al levantarnos en la mañana, ella me dice casi quijotescamente, dada la tierra circundante del lugar, que quiere limpiar, frente a lo cual yo accedo y comenzamos la limpieza.

En la mitad de este proceso, ella se pone a cantar y yo comienzo a cantar con ella; íbamos ya en la mitad de la canción y se escucha desde afuera un grito ensordecedor que dice: “Señora Marta, ¿para qué está usted cantando?”.

Ante esta pregunta yo me asombro, porque descubro en esa voz al clásico anticipador de desgracias* (…).

“Don Ramón, era usted… ¿por qué está gritándome?”. Él, furioso, le contesta: “Y usted, ¿para qué está cantando?”. Ella, humildemente, argumenta: “Porque estoy contenta”. Él muy asombrado, replica: “¿Por qué puede estar contenta usted si perdimos todo en el maremoto y no tenemos con qué vivir?”. Ella, con la misma humildad, le responde: “Porque tengo mucho que agradecer”. Él, irónicamente, sonríe y, como en general a la gente que está feliz se le exigen razones que lo expliquen, don Ramón la interpela para que justifique su, según él, estúpido comentario.

Al ser cuestionada sobre estas razones, Marta, dulce y agradecidamente, comienza a mencionar cosas como que, por ejemplo, “en la última lluvia, el plástico que nos dieron para cubrir las carpas resistió maravillosamente… no se me mojó ningún mueble”. (…) “A mi marido le arreglaron el bote gratis y sale a pescar en tres días más, por lo tanto volveremos a tener dinero y, lo más importante don Ramón, es que a mí no se me murió nadie en el maremoto”.

Cuando este señor escucha todos estos comentarios, muy asombrado pero con un dejo de ironía en el rostro, se me acerca y me pide que antes de retirarme del campamento, por favor no deje de atender a Marta. Presa del asombro y de un ataque de risa, le pregunto: “¿A quién quiere que atienda?”. Y él sin inmutarse me contesta: “A ella pues, señora Pilar, ¿no se da cuenta que está en shock?”. Yo me río por su comentario y le digo que no puedo creer que él opine que ella está enferma solo porque tomó la decisión de ser feliz, y no a pesar de lo vivido, sino que con ello a cuestas.

* La autora define como Anticipadora de desgracias a aquella persona que “con un criterio ‘realista’ y no ‘pesimista’ va a intentar literalmente ‘bajarle el avión’ a esa persona para que deje de estar contenta como estaba”.

Buena selección, ¿verdad?, y se la debemos a Dayana, incansable buscadora de pequeñas maravillas.

Un abrazo, Graciela.

P.S.: La foto la he tomado de un mail titulado Mujeres con valor generado por Sylvette E.Rivera, y la seleccioné como un reflejo de ese elogio al valor de la mujer que Pilar Sordo llama Marta, y que representa a miles de chilenas que se pusieron de pie más de una vez después de que la furia de la Tierra se desatara en su país.

3 comentarios para “Pilar Sordo y el terremoto en Chile de 2010”

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