La histórica erupción del Vesubio.

Imagen1pompeyaUna de las erupciones más interesantes de las que se tenga registro, es la que aconteció en el año 79 de nuestra era, en el antiguo Imperio Romano: la del Vesubio.

¿Dónde queda el Vesubio y qué características tiene?

El Vesubio es un volcán activo de la región de Campania, Italia. Más específicamente, está incluido en la provincia de Nápoles, en la bahía homónima y a unos nueve kilómetros de distancia de la propia ciudad de igual nombre.

Está en las estribaciones meridionales de la cadena de los Apeninos, y tiene una altura de aproximadamente 1.281 msnm.

El cono volcánico actual se encuentra en el interior de una caldera mucho más extensa y antigua, llamada Somma, y es de tipo estrato-volcán, es decir que en su composición  se alternan materiales de diversas características, y originados en distintas erupciones.

El Vesubio es también un volcán compuesto, por estar dentro del Somma, que tiene unos 1.149 msnm de alto, y de cuyos bordes elevados está separado por el valle de Atrio di Cavallo, de unos 5 km de extensión.

Todos estos conceptos (tipos de materiales, tipos de erupciones y tipos de volcanes) serán motivo de sendos posts, ya que son temas muy importantes, interesantes y extensos.

La zona en que se encuentra el Vesubio es una de las más activas del planeta, debido a que está en el contacto entre las placas Africana y Eurasiática, del que ya hablé alguna vez.

El origen del nombre del volcán es un tema ampliamente discutido y se atribuye a distintas raíces, prácticamente en todos los idiomas que se hablabaron en algún momento en la gran extensión del Imperio Romano. Una de las más reconocidas, es la que utiliza la raíz protoindoeuropea “ves” que significa montaña.

¿Cómo y cuándo aconteció la erupción que nos ocupa?

Si bien la zona es activa desde hace cientos de miles de años, las primeras erupciones centrales que se relacionan con el Somma datan de hace unos 25.000 años. Desde entonces han quedado registros de actividad  desde mucho antes de nuestra era, con algunas erupciones que destruyeron aldeas de la edad del Bronce.

Sin embargo, por las razones que veremos más abajo, fue la gran erupción del 24 de agosto (según nuestro calendario) del 79 d.C., la que se convirtió en emblemática.

La erupción tuvo dos fases de características diferentes, la primera de las cuales fue pliniana o vesubiana, en la cual se generaron explosiones muy violentas, y una enorme presión de gases. La segunda fase fue de tipo peleano, en la que se liberaron nubes ardientes que incluían cenizas que se precipitaron luego.

¿Por qué es tan interesante la erupción del año 79 de nuestra era?

Al menos por cuatro razones diferentes:

  • en esa erupción resultaron destruidas dos de las más lujosas villas de vacaciones del Imperio Romano- Pompeya y Herculano- y exterminados gran parte de sus habitantes.
  • como la destrucción fue causada por la precipitación de cenizas, éstas preservaron los restos que permanecieron sepultados por siglos, y que una vez desenterrados se constituyeron en un tesoro arqueológico sin parangón.
  • el conocimiento de la fecha exacta de la erupción significó la depositación de una capa de cenizas volcánicas muy características. Esas mismas cenizas fueron también en parte transportadas por los vientos mucho más allá de las propias Pompeya y Herculano, y cuando se las encuentra en un perfil, son elementos útiles para la datación.
  • esta erupción, fue observada por Plinio el Viejo, quien perdió la vida en ella, pero la descripción que nos llegó a través de su sobrino Cayo Plinio, o Plinio el Joven, es la primera que se conserva, con anotaciones detalladas, en forma de crónica o reporte “periodístico”.

¿Quiénes eran los Plinios?

Plinio el Viejo era el jefe de la flota romana destacada en el puerto de Miseno, en la propia bahía de Nápoles, y estaba en el momento de la erupción, acompañado por su hermana y el hijo de ésta, Plinio el Joven, por entonces de 18 años, y estudiante. Fue este último quien recopiló los relatos de los sobrevivientes de la excursión de su tío a la zona de catástrofe, y los envió- junto con sus propias impresiones- en forma de cartas al historiador Tácito.

Plinio, el comandante de la flota estaba en el otro extremo de la bahía cuando ocurrió el evento, y decidió cruzar hasta Pompeya en misión de rescate, pero el calor y la espesa lluvia de cenizas le impidieron acercarse a la ciudad afectada, desembarcando, en cambio en Estabias, 5 km al sur. Allí se encerraron en una casa y observaron el fenómeno. Ese encierro los protegió por algunas horas de los gases y el calor, pero cuando finalmente resolvieron abandonar el refugio, murieron en la playa, salvo los pocos sobrevivientes que luego relatarían los hechos.

En el relato, muchos mencionaban que ni siquiera rezaron a sus dioses porque estaban convencidos de que los dioses también habían perecido, en lo que consideraron el fin del mundo.

Con respecto al destino de los habitantes de Pompeya y Herculano, y también muchos de Estabias, los que lograron sobrevivir a la fase pliniana de la erupción (la de la lluvia de cenizas), sucumbieron luego en la fase peleana o de gases ardientes. Las ciudades quedaron enterradas bajo capas de cenizas endurecidas, de entre seis y veintiséis metros de espesor, y se calcula que sólo en Pompeya, fueron más de 2.000 los muertos, alcanzándose un total de 5.000 en toda la región afectada.

¿Cómo  y cuándo se descubrieron las ruinas de Pompeya?

Si bien aparecen referencias aisladas que mencionan restos hallados en la zona, ya en el S.XVI, no fue sino hasta el año 1738 cuando comenzaron las excavaciones sistemáticas, bajo el reinado del que luego sería Carlos III de España, quien por  entonces  era rey de Nápoles.

La búsqueda fue iniciada por el ingeniero militar español, Roque Joaquín de Alcubierre, en la zona de Herculano, pero allí el espesor de la lava solidificada era de hasta 26 metros, lo que sólo permitió la recuperación de unas pocas estatuas.

Fue por eso que se amplió la zona de búsqueda, hasta que en 1748, se comenzó a excavar en las proximidades de la antigua Pompeya, ciudad finalmente identificada como tal, en 1763.

¿Por qué es tan importante el descubrimeinto?

Porque la casi instantánea desaparición de las ciudades “congeló” en el tiempo escenas de la vida cotidiana, permitiendo la reconstrucción posterior de detalles que iluminaron la comprensión de una parte de la historia del Imperio Romano. Tanto su arquitectura, como los murales, los utensilios que se usaban y hasta las vestimentas y características anatómicas de los habitantes y sus mascotas, resultaron preservadas, en el más rico legado arqueológico de que se tenga registro.

Hoy el sitio puede visitarse en toda su extensión de 66 hectáreas, y hay allí un museo en el que hasta moldes de los seres humanos y animales que perecieron en la erupción pueden observarse en detalle, como se ve en la foto que ilustra el post.

Sus expresiones faciales y actitudes corporales se han conservado al resultar enterradas por cenizas que impidieron la rápida putrefacción.

¿Cómo se obtuvieron los modelos que hoy se exhiben en el Museo?

Giuseppe Fiorelli, que era jefe de las excavaciones entre lo años 1860 y 1875, fue quien ideó el método para obtener los moldes de los cuerpos, a través del vaciado.

La técnica se basa en el hecho de que a través de los siglos, la materia orgánica que ha quedado envuelta por las cenizas se pudre, dejando un espacio hueco en el que se vierte yeso líquido. Al solidificarse el yeso, reproduce los moldes internos de los cuerpos, y sobre ellos pueden generarse los modelos que se ven en el museo.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de imágenes Google.

2 comentarios para “La histórica erupción del Vesubio.”

  • Chema dice:

    Hola, comentar que el Vesubio va más allá del Somma. En realidad forma parte del complejo volcánico de loss Campos Flegreos una enorme caldera ACTIVA parte de la cual está sumergida bajo el Golfo de Nápoles. Es importante destacar que está catalogado como un SUPERVOLCAN y que una erupción del sistema supondría una catastrofe global con capacidad potencial para generar una extinción de especies similar a otras reflejadas en el registro fósil.
    Aún sin llegar a tal extremo, simplemente una nueva erupción del Vesubio, caracterizada por sus paroxismos explosivos y por sus peligrosísimos flujos piroclásticos en un área tan densamente poblada como Nápoles pone los pelos de punta y dudo mucho que haya capacidad de evacuar a toda la población cuando este acontecimiento se produzca… porque la duda no está en si ocurrirá o no sino cuando.

  • Graciela dice:

    Efectivamente, Chema. De hecho pronto subiré un post acerca de los supervolcanes, y allí abundaré sobre estos detalles acerca de los cuales ahora preferí no explayarme.

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