¿Cómo se habría formado la Tierra? Parte 1.

Probablemente una de las preguntas más recurrentes entre los humanos es ¿cómo se formó el mundo? Tanto que a lo largo de la historia ha generado cientos de mitos, leyendas y hasta religiones de amplia difusión.

Por eso hoy veremos- en lenguaje sencillo y al alcance de todos- qué es lo que la ciencia dice al respecto, haciendo la salvedad de que no hay acuerdos absolutos sobre la materia, y que además, por la complejidad del tema y su profundo interés, volveremos muchas veces a él.

Veamos pues:

¿Qué son las teorías cosmogónicas?

Existe una relativa confusión en el empleo de esta expresión, ya que etimológicamente procede de los vocablos griegos “kosmos˝: mundo y “goneia˝: generación, razón por la cual se puede interpretar en varios sentidos diferentes.

Para algunos, que piensan la palabra mundo como más inclusiva, las teorías cosmogónicas  se referirían al origen del universo en su conjunto.

Para otros, podrían pensarse como circunscriptas a la explicación del origen de la Tierra, si ésta se entiende como el “mundo”.

Pero en realidad, las principales teorías cosmogónicas han sido elaboradas con la intención de dar una explicación coherente respecto a los procesos que han dado origen al Sistema Solar, en particular, y partiendo siempre de cuerpos que se asumen como preexistentes.

¿Cuándo y cómo comenzaron a formularse?

Casi desde que el hombre aparece en la Tierra, se plantea preguntas acerca de todo lo que lo rodea, y el origen del espacio en el que vive no es una excepción.

Desde luego que en los albores de la historia y aun en la prehistoria, sus primeras interpretaciones son míticas, religiosas o mágicas, lo cual convierte a esas especulaciones en tema para futuros posts en las categorías Geologia y Mitología, Geología y Religiones, y Geología y Mitos populares.

Pero no es de eso de lo que nos ocuparemos hoy.

Hoy buscaremos los antecedentes de las teorías cosmogónicas actualmente vigentes, sólo a partir de quienes especularon sobre bases racionales, aunque lo hayan hecho a la luz de conocimientos ya largamente superados.

Uno de los primeros antecedentes que se reconocen data de 1755, cuando el filósofo alemán Enmanuel Kant propuso una nube difusa de polvo y gas, que sometida a un movimiento de giro, se condensaba en algunos puntos que darían lugar a las diversas partes del sistema.

Poco más tarde, Laplace (1796), un matemático francés, retomó aquella idea y le dio una forma más explícita, según la cual el Sol fue en su origen un disco giratorio de mayor radio que la actual distancia desde este astro hasta el más remoto planeta del sistema. La energía gravitatoria habría determinado la contracción de este disco, y el exceso de energía así alcanzado, habría causado una aceleración de toda la masa.

Este principio físico se ilustra claramente con el ejemplo del patinador que gira más velozmente cuando concentra su masa, acercando los brazos y piernas al cuerpo. (Figura 1)

Imagen1patinadores

Figura 1. La mayor velocidad de giro se adquiere en el segundo ejemplo, al juntar los brazos y piernas, que en el primer caso están alejados del cuerpo, generando por un lado más rozamiento, y por otro, un efecto de energía gravitatoria disminuida, por la mayor distancia al centro del sistema.

Al ir produciéndose la contracción del gas, periódicamente se habrían ido desprendiendo las zonas externas del material en rotación, las cuales se reunirían más tarde para ir formando los respectivos planetas. Igual mecanismo habría dado origen a los satélites, a partir del material en condensación de cada planeta.

La razón fundamental por la cual esta teoría fue desechada, era la imposibilidad de explicar la actual distribución del momento angular, propiedad que explico más abajo en este post.

La objeción procede del hecho de que aunque el Sol suma alrededor del 99.9% de la masa total del Sistema, el 99% del momento angular está concentrado en los planetas mayores, como Júpiter y Saturno.

Para responder al principio físico, el Sol, que ha reunido la mayor parte de la masa, debería también concentrar la mayor parte del momento angular; en otras palabras, debería tener una velocidad angular mayor que la que efectivamente detenta, a menos que la masa hubiera ocupado desde el comienzo una posición central, con lo que no se habría hecho efectiva la condensación que se postula.

Esta teoría, debidamente corregida a lo largo del tiempo y el avance científico, dio nacimiento a la hipótesis nebular, hoy vigente.

¿Qué es el momento angular?

Momento angular: se define matemáticamente como el producto de una masa en rotación, su velocidad angular, y la distancia al eje de rotación. Todo el contexto puede ilustrarse sencillamente con el ejemplo de una bola de acero atada por una cuerda a una espiga central alrededor de la cual gira a una determinada velocidad. (Figura 2)

Imagen1momentoangular

Figura 2.

A partir de este punto las preguntas faltantes son las que ven más abajo y que responderé en la segunda parte del post, que subirá el próximo lunes.

¿Cuáles son las teorías dominantes en el momento actual?

¿Qué postulaban Von Weiszöcker y Kuiper?

¿Por qué tiene la hipótesis nebular tanta adhesión?

¿Cómo se explica la aparición de satélites  en esta Teoría?

¿Qué es el Big Bang?

¿Hay acuerdo total con relación a la expansión de Universo?

Bibliografía.

Argüello, Graciela L. 2006. “Teorías Cosmogónicas” Cuadernillo didáctico Nº II, Capítulo 2. Para circulación interna en la U.N.R.C. Versión totalmente actualizada.7 páginas.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post  es de este sitio. La figura 1 es de noticieros de internet y la 2 me pertenece.

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