Archivo de la categoría ‘Geología en la vida cotidiana’

¿Vemos nacer a un dinosaurio?

PICT0273Cuando Pulpo y Dayana viajan, siempre encuentran regalos muy especiales para mí. En este caso, trajeron de USA un juguete extraordinario. Y como me parece super especial, quiero compartir la experiencia con ustedes.

Se trata de un “huevo de dinosaurio” (obviamente un artefacto, no me confundan con Susana Jiménez), diseñado para dar nacimiento al dino, luego de algunos días en remojo.

Me pareció genial la idea de presentarles este viernes el juguete en su forma original, con su caja y las indicaciones impresas, que básicamente señalan que el huevo debe ser colocado en agua y esperar de 24 a 72 horas para ver el “nacimiento y crecimiento” de nuestro nuevo bebé.

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La foto del huevo, tiene el estuche de una cámara para tener idea de escala. En cuanto a las especificaciones, el juguetito se llama Ginormus Hatchin Grow Dino, y es fabricado por Toysmith, para niños de más de 5 años, así que yo ya puedo usarlo 😀 .

El próximo viernes lo pondremos en agua juntos, yo personalmente, y ustedes a través de mis fotos en el post.

Y luego, compartiremos la llegada del bebé, en fotos o video, según que cuando ocurra yo esté filmando o no. ¿Les gusta el jueguito a compartir? Si es así, no faltena a las citas de los próximos viernes.

PICT0279Un abrazo, Graciela.

Las 14 preguntas frecuentes sobre los estudios de suelos. Parte 1.

Imagen1lascorzuelasDespués de haberles explicado qué es un estudio de suelo, cosa que les recomiendo ir a leer antes de introducirse en este post, parecen haber quedado algunas preguntas pendientes, y a ellas intentaré dar respuesta en esta nueva entrada, que está dividida en dos partes por su extensión.

1. ¿Cada estudio geotécnico corresponde a una sola obra?

Esencialmente sí, ya que cada comitente procura abaratar sus costos, con lo cual contrata el menor número posible de sondeos y análisis, los cuales serán suficientes para representar bien las condiciones, y eventuales variaciones de las mismas, en el espacio que ocupará su obra, pero no mucho más allá.

2. ¿ Si mi vecino hizo un estudio, puedo usarlo de referencia?

Depende el sentido que le demos al término “referencia”. Si se lo entiende como una orientación para planificar o proyectar la obra, puede ser útil intentar conocer todo el material informativo de que se pueda disponer, como antecedentes para el propio estudio a realizar. Pero suponer que se puede construir con sólo esa información es riesgoso, por lo que señalé en la respuesta anterior.

Por otra parte, eso dependerá del emplazamiento de la obra, porque ya son muchos los municipios en el mundo que no autorizan ni siquiera pequeñas casas familiares sin el estudio de suelo correspondiente.

3. Si mi plan es construir de acá a 5 años, ¿me conviene hacer el estudio ahora?

Esa pregunta podría ser difícil de responder porque tiene muchos aspectos a considerar, y según que sean todos tenidos en cuenta o no, la respuesta será afirmativa o negativa.

La mayoría de los profesionales darán la respuesta obvia: no hay problema, porque las cualidades mecánicas del suelo no cambiarán en tan poco tiempo, pero…

…las condiciones del contexto sí pueden cambiar, por ejemplo, si intervenciones urbanas en las inmediaciones han cambiado los drenajes, o si se han instalado emprendimientos contaminantes, factores que un estudio de suelo completo y bien realizado analiza en el ítem Geología y Geomorfología, tal como habrán visto en el post que he linkeado más arriba.

También puede suceder que las técnicas de sondeos varíen en el plazo de cinco años, ya sea por arrojar resultados más exactos, o por abaratarse los costos. En otras palabras, si se quiere efectuar una especie de “plan de ahorro”, tal vez convenga más pensar en términos de acopio de materiales, cuando se piensa en tiempos tan prolongados. Personalmente creo que más allá de los dos años, siempre puede haber sorpresas, sobre todo en países como el nuestro donde las regulaciones nunca son claras y cambian permanentemente. A lo mejor en cinco años los estudios de suelo tengan que incluir el ADN de los geólogos actuantes,  o los nombres completos de todas sus mascotas para ser válidos. Aquí nunca se sabe 😀

4. ¿Caducan los Estudios de suelo? ¿cuántos años de validez tienen?

Si bien los estudios de suelo no tienen “fecha de vencimiento”, no recomiendo hacerlos con excesiva anticipación (un lustro o más, por ejemplo), por las razones que más arriba he explicado.

Ahora bien, si una persona que alguna vez tuvo intención de construir contrató un estudio de suelo, tiene el informe final, y luego desistió de su propósito y pone en venta el terreno, el comprador puede hacer uso de esa información, evitando repetir el trabajo, siempre y cuando no haya habido ningún cambio en las condiciones generales (un hundimiento, por ejemplo) fácilmente observables.

5. ¿Se pueden hacer estudios de suelo en construcciones ya existentes?

Eso no tendría mucha lógica, puesto que el objetivo principal de un estudio de suelo es definir las estrategias de construcción precisamente. Y se estaría llegando tarde para esos fines.

Salvo que se trate de un terreno aledaño a construcciones preexistentes, donde se pretende hacer ampliaciones; o bien se trate de un peritaje para una situación judicial donde se plantea demandar a una empresa constructora, o se intente remediar una situación de daño ya acontecido.

Podría haber otras situaciones muy particulares en las que un estudio de suelo sea requerido en lotes con construcciones ya instaladas, pero no es lo corriente.

6. ¿Quiero hacer una pileta al fondo de mi lote, tengo que hacer un estudio de suelo?

Si el lote ya cuenta con el estudio requerido para la construcción de la vivienda misma, no es necesario, pero si no se hizo previamente, es una buena oportunidad para salvar la omisión y evitar sorpresas desagradables.

7. ¿Se puede hacer un estudio de suelo antes de comprar un terreno?

Solamente si existiera algún país en el mundo -de lo cual no tengo noticias- en el que las inmobiliarias y propietarios de lotes estén obligados a dar a conocer esa información a los potenciales compradores, tal cosa sería posible.

Obviamente tal legislación sería un bonito detalle (y de paso lo sugiero), pero mientras no exista, no creo que haya manera legal de meter un equipo profesional o técnico a realizar sondeos en propiedades ajenas.

Lo que sí suele hacerse es consultar a los futuros vecinos, ya propietarios, si cuentan con esa información, al menos como orientación para no comprar donde se hayan detectado problemas serios. Pero siempre será una cuestión de confianza, ya que uno nunca sabrá si alguien está o no ocultando algunos detalles de interés.

Hasta aquí la primera parte. El próximo lunes responderé las siguientes preguntas:

8. ¿Cómo puedo asegurarme de que realmente se está realizando el estudio correctamente?

9. ¿Existen grandes diferencias entre las empresas que brindan el servicio?

10. ¿Puedo exigir algunas especificaciones determinadas para que el estudio esté realmente bien hecho?

11. ¿Es lo mismo un Estudio de suelo que un Estudio geotécnico?

12- ¿En qué medida los costos de la construcción son impactados por el estudio de suelo?

13. ¿Cuánto cuesta un estudio de suelo?

14- ¿Cuál es el valor  intrinseco de un estudio de suelo?

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La foto corresponde a un estudio realizado por la empresa Geoestudios,  de mis ex alumnos, Pablo y Elisa.

 

Un pueblo con nombre geológico: Pedernal.

pedernalAntes de que se enojen conmigo les aclaro que sé que hay más de un pueblo en Argentina (y tal vez  en el mundo) que lleva este nombre, pero hoy me voy a referir al de Entre Ríos en particular, porque desde allí me llegó una consulta, y eso me dio la idea para este post. Sólo por eso.

¿Dónde queda Pedernal?

La localidad de Pedernal en Entre Ríos,  (Argentina) pertenece al distrito Yeruá del departamento Concordia.

Surgió sobre la base de la estación Pedernal del ferrocarril, en la primera década del siglo pasado, alrededor de 1908. Durante los primeros años se la llamó también Pedermar.

¿A qué alude el nombre pedernal?

El nombre surge de una deformación de la palabra latina petrinas, que a su vez deriva de petra que quiere decir piedra, y que se fue convirtiendo paulatinamente hasta llegar a ser “pedernal”, nombre con que se designa a un mineral particular del que hablaremos enseguida.

El pedernal aparece precisamente en la Formación Puerto Yeruá, aflorante en diferentes puntos a lo largo del río Uruguay, principalmente en las inmediaciones de la localidad que tomó el nombre de ese mineral. En la mencionada formación aparecen niveles de calcretes y silcretes que incluyen intervalos pelíticos aislados y paleosuelos.

¿Qué es el pedernal?

Se lo conoce también como sílex (SiO2), y es una de las tantas formas de la sílice, como lo son el cuarzo o la calcedonia. Se trata de una variedad microcristalina y nodular, de color negro y dureza 7 en la escala de Mohs.

Generalmente se encuentra asociado con calizas, generando silcretes, como ya dije más arriba.

¿Qué usos tiene el pedernal?

Probablemente sea el pedernal uno de los minerales más tempranamente utilizados por el hombre. En efecto, ya en la Edad de Piedra, se usó en la elaboración de herramientas cortantes, debido a su elevada dureza y a su capacidad de romperse en lascas ( así se llama a los frgamentos de rocas o minerales de fractura concoidea, que por ende al romperse genera láminas rectas con ligeras curvas) de bordes muy agudos, que se podían afilar una y otra vez.

Pero tal vez la propiedad más importante es que el pedernal produce chispas al ser golpeado con otras rocas duras o con metales, lo cual le valió su incorporación como elemento estrella en el patrimonio del hombre, ya que le permitía encender fuego.

Muchos siglos más tarde, fue empleado en los primeros encendendores de cigarrillos y en las primeras armas de fuego, las de chispa, para disparar la combustión de la pólvora.

 ¿Cuál es el origen del pedernal?

Por lo general aparece como nódulos en determinados sedimentos silíceos, conocidos como ftanitas o cherts, caracterizados por su hábito granular fino. Cuando el chert contiene pedernal es microcristalino o criptocristalino, y se forma como resultado de algún tipo de diagénesis sobre cretas o margas.

Por otra parte conviene agregar que en el caso de Entre Ríos, el pedernal aparece en forma de duripanes o silcretes, en los suelos. Esos niveles ricos en silcretes se forman fundamentalmente porque existen en el área aguas termales sobresaturadas en sílice, lo que facilita su depositación.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

¿Qué es y para qué sirve un estudio de suelo?

para estuidoSeguramente ustedes llegaron a este post porque quieren construir su casa y su arquitecto o constructor les pide un estudio de suelo.

Y muy probablemente se preguntarán por qué tienen que gastar en algo que casi con seguridad no habían tenido en cuenta al momento de comprar su terreno.

Puede también que piensen, con mucha inocencia: “si venden esta tierra es porque hay un ente gubernamental que lo autorizó como un lugar apto para construir”.

Eso es verdad, claro, pero esas autorizaciones son muchas veces cuestionables, como miles de eventos indeseables lo vienen  demostrando, y por otra parte, como verán más abajo el estudio de suelo aporta datos mucho más específicos que solamente la posibilidad de urbanizar.

En este post les aclararé las principales dudas en relación al suelo y las construcciones, pero no será el último, porque el tema es de tanta importancia, que amerita más información.

Lo primero que debemos recordar al iniciar este post es que lo que aquí hablaremos se refiere al aspecto mecánico de los suelos, en su relación con las construcciones,  estudiado por la especialidad Mecánica de Suelos, precisamente; y no al edafológico o pedológico, que contemplan los suelos en su  condición más agrícola, y como parte de la Geomorfología de un sitio dado, respectivamente.

¿Cómo definen el suelo los geólogos y los ingenieros?

Los puntos de vista no pueden ser más diferentes. Para los geólogos, el suelo es un elemento vivo, que forma parte del complejo sistema que significa el ambiente, y su requisito fundamental para distinguirlo de un simple sedimento, es la presencia en su composición de materia orgánica, lo que le permite dar sustento a la vida vegetal.

Por esa razón, el suelo, en geología tiene historia, evolución y relaciones con el paisaje, que lo definen como lo que es, en cada situación.

Para la ingeniería, el suelo no es otra cosa que la porción del terreno sobre el cual se van a instalar determinadas construcciones. Es pues, una base fundacional, más allá de que sea roca, sedimento, o suelo propiamente dicho, según lo entiende la Geología. Como tal, el suelo importa por sus capacidades y características físicas fundamentalmente, con casi total independencia de su génesis e historia previa.

¿Qué instrumentos se usan para describir cada uno de esos aspectos del suelo?

Cuando digo instrumentos me refiero no a las herramientas materiales como palas, poleas o torretas, sino al instrumento informativo en el que se reúnen las condiciones relevadas del suelo.

En el caso de la Pedología, cuando se piensa en el suelo como recurso, y como parte de un paisaje en evolución, la información se presenta en una carta o mapa de suelos. Suelos en plural, porque la variabilidad es alta en los espacios que se analizan con esos fines, que mínimamente incluyen algunas hectáreas.

En el caso de analizar al suelo como un elemento portante de futuras construcciones, las condiciones se presentan en un “Estudio de suelo”, porque se integran las condiciones del terreno, promediando sus ligeras variaciones, con el objetivo de establecer una estrategia de urbanización.

En un extremo de purismo semántico, el título del trabajo debería pues, ser en singular – “estudio de suelo”- para las construcciones de residencias particulares individuales, y reservar el plural para emprendimientos de tamaños que impliquen variabilidad real y significativa, como en un gran complejo de urbanización, un dique, etc.

Pero el uso ha instalado la costumbre de usar también la expresión “estudio de suelos”- con un plural-, aun en pequeños espacios donde la homogeneidad es dominante.

¿Para qué sirve un estudio de suelo?

Básicamente para no lamentarse después, diría yo…

Pero, de un modo más científico debo decir que el objetivo es evaluar las condiciones naturales de un lote dado, sobre el que se pretende edificar, desde una residencia hasta un edificio de muchos pisos.

Sólo conociendo las características iniciales, se pueden seleccionar las mejores estrategias para obtener un resultado final sólido y seguro, al término de la construcción.

Es conociendo las cualidades físicas del suelo y su relación con el entorno, que se pueden tomar decisiones tan importantes como: tipo de proyecto viable, fundaciones requeridas, profundidad a las que ellas deben realizarse y su magnitud; cuál será el costo de toda la obra, viabilidad o no del uso de determinadas tecnologías; amenazas presentes y cómo minimizarlas, y finalmente las limitaciones que impedirán la instalación de determinadas obras de arte o edificios, para soportar los cuales el suelo no es apto, o bien les impone un límite de altura.

¿Quién lo hace y cuándo se realiza un estudio de suelo?

El estudio de suelo debe ser realizado por un Geólogo, o profesional con título equivalente, con experiencia específicamente en Mecánica de Suelos. Muchas veces, son los mismos ingenieros encargados de la futura construcción, los que realizan la evaluación del terreno, pero debo señalar que en tal caso suelen ser pobres las referencias relativas a la Geología y Geomorfología de la zona, lo que conlleva una cierta desatención al futuro funcionamiento del sistema paisaje preexistente-construcción instalada, lo cual no puede menos que disparar todas mis alertas.

Y por supuesto, el estudio de suelo debe realizarse antes de iniciar cualquier intervención, porque repito, es a partir de ese conocimiento que se seleccionarán todas las estrategias ingenieriles.

¿Qué aspectos abarca un estudio de suelo?

Normalmente, cada profesional tiene su propia plantilla standard para presentar los informes, y esa planilla puede variar ligeramente, pero aquí propongo un resumen tipo.

  • Introducción general: donde se indica el comitente, para establecer la responsabilidad civil que se adquiere ante esa persona, por esa parte específica de la obra total. Se incluye también la ubicación del lote en estudio y el tipo de obra al que está dirigido, pues los datos requeridos no son los mismos en una residencia particular de una o dos plantas, que en un complejo edilicio de quince pisos, por dar un ejemplo.
  • Objetivos: que nunca deben faltar en ningún trabajo, porque si no se sabe qué se está buscando, difícilmente se lo encontrará. Pero, además, el comitente, que paga el trabajo, debe poder controlar si lo que se le entrega responde a los cuestionamientos planteados en la contratación.
  • Metodología: deben enumerarse de manera general, todos los procedimientos utilizados en las distintas fases, desde la búsqueda de antecedentes, pasando por la investigación de campo y laboratorio, hasta las herramientas de procesamiento de datos y cálculos finales, sobre todo cuando se emplean fórmulas de uso consagrado.
  • Geología y Geomorfología: una vez diseñada toda la planificación que se seguirá, la primera actividad del geólogo en el terreno, es evaluar el contexto de manera integral, para reconocer su morfología, su constitución litológica y las estructuras, además de identificar dificultades o amenazas especiales (por ejemplo problemas en el drenaje, presencia de materiales colapsibles, erosión intensa en curso, etc.); y sobre todo, para comprender el funcionamiento sistémico del área. Les sugiero leer este post en los que he analizado un caso en que se  suscitaron serios problemas, por no prestar atención precisamente al drenaje en particular,  y la geomorfología en general. Les aclaro que se trata de una lectura para gente con algún conocimiento, porque es un trabajo científico. Si quieren leer algo más sencillo sobre un problema severo derivado de no atender a las condiciones naturales de un loteo, vean la catástrofe de San Carlos Minas.
  • Aspectos Sísmicos: en las zonas penisísmicas o asísmicas, alcanza con una mención a esa clasificación. Cuando se trata de zonas sísmicas, son muchos más los datos que se deben incluir, como correlación entre diversos ensayos de penetración, y estadísticas respecto a la recurrencia, magnitudes de sismos, etc.
  • Descripción de los Ensayos de Campo: aquí se especifican tópicos como número de sondeos efectuados, con su profundidad y la cantidad de muestras obtenidas. Puede o no incluirse una  justificación de por qué se eligió ese número de sondeos y no otro, y la posición seleccionada en el lote.
  • Descripción de los Ensayos de Laboratorio: son ellos los que definen los valores numéricos que se entregan en las conclusiones, de modo que deben describirse para conocimiento del comitente y el ingeniero o arquitecto responsable de la obra.
  • Presencia de Nivel Freático y/o Aguas Subterráneas: en el caso de que se alcanzara el nivel freático en los sondeos, se menciona su profundidad, pero también la fecha y condición meteorológica en que se llegó a ella, porque el nivel del agua es fluctuante en el tiempo. Si no se la alcanza, se señala ese hecho.
  • Discusión de los Resultados de Campo y Laboratorio: entre ellos, los ensayos ineludibles y más relevantes son la permeabilidad y la Capacidad Portante del Terreno, que suele expresarse en términos de tensión admisible por cm2, que es un valor menos influenciado por el tipo de fundación seleccionada. Sobre el tema de capacidad portante pueden venir otros posts, pero por el momento, confórmense con que les adelante que es el peso máximo  (de construcción, obviamente) que la unidad de superficie del terreno puede soportar sin sufrir deformaciones sensibles ni colapsar. Eso permite evaluar el tipo de materiales que se debe usar y si conviene o no agregar revestimientos que sumen mucho peso, entre otras cosas.
  • Cálculo de Asentamientos Esperados o Diseño por Rigidez: este cálculo suele no estar presente en el estudio de suelo, ya que se parte de la base de que la rigidez infinita no existe, y por ende siempre habrá algún nivel de asentamiento, el cual es fuertemente dependiente de los materiales y las geometrías seleccionadas para la construcción. Solamente cuando las condiciones del terreno son  muy particulares y propensas a grandes deformaciones, se solicitan estudios complementarios.
  • Conclusiones: surgen de todo lo enumerado anteriormente y deben expresarse en lenguaje claro, para que el propio comitente pueda interpretar su significado.
  • Recomendaciones: son la parte más vital del documento, ya que allí se enumeran tanto prohibiciones de determinadas técnicas constructivas, como sugerencias de precauciones especiales para que la intervención sea más adecuada a la realidad natural.
  • Anexos: incluyen mapas, planillas de cálculo, diagramas y representaciones que a veces son abstrusas para el lego, pero que deben presentarse, por la sencilla razón de que el comitente que ha pagado por esos resultados es su único propietario legal.

¿Por qué es tan importante realizar ese estudio?

Porque es el que definirá en gran medida los costos realistas de una tarea de fundación. Es práctica corriente que los ingenieros, si carecen del estudio, sobrevaloren el riesgo para cubrir su responsabilidad y terminen poniendo bajo tierra más material  del necesario, sumando gastos innecesarios.

Por otra parte,  una vez que la construcción está hecha en forma total o parcial, cualquier reacción del suelo no prevista y calculada – asentamientos, o deslizamientos, por ejemplo- puede ser una dificultad insalvable, que implique el abandono del proyecto, o costos siderales para su recuperación.

Además, el estudio de suelo ya es obligatorio en muchos municipios del mundo, hasta para la más modesta construcción.

Y por último, les cuento que en la década del 90 se estableció una estadística mundial según la cual, el 70% de las obras públicas de gran envergadura como diques, carreteras, puentes y complejos edilicios que sufrieron colapsos, los padecieron por no contar con un estudio geomorfológico previo.

Como consideración final, les recuerdo que la incidencia del estudio de suelos en el costo total de una obra es insignificante, y no es inteligente poner en riesgo un monto enorme por ahorrar lo que comparativamente son monedas.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La foto corresponde a un estudio realizado por la empresa Geoestudios,  de mis ex alumnos, Pablo y Elisa.

Acerca del “nuevo continente”.

zealandLa semana pasada les presenté material indispensable para entender este post de hoy, que fue realizado a pedido de mi ex alumna Noel Olivero, quien con muy buen criterio señaló que era hora de aclarar la confusa información que campea en los medios.

¿Qué es lo que se está divulgando en la prensa?

La prensa, que siempre busca titulares impactantes, está hablando de un “nuevo continente” recientemente descubierto, que incluye a Nueva Zelanda. Pero… ni el continente es nuevo si nos referimos a su formación, ni lo es si aludimos a su conocimiento, como veremos más abajo.

¿Dónde estaría ese continente y desde cuándo se lo conoce?

Este “nuevo” continente, que comprende unos 5.000.000 de Km2, con aproximadamente el 94% de esa área bajo el agua, se encuentra en lo que hoy se conoce como Oceanía, y sus expresiones superficiales más importantes son las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia.

Fue Bruce Luyendyk, geofísico estadounidense, quien por primera vez insistió en considerar la existencia de este continente al que llamó Zealand, (y al que en castellano se menciona como Zelandia) en 1995. Posteriormente, Niick Mortimer tomó la sugerencia y es uno de los más activos defensores de esa postura.
De donde se deduce que la noción que hoy se pretende mostrar como gran novedad no lo es tanto.
Y como dije más arriba, tampoco la generación del continente es reciente.

Efectivamente, Zelandia se formó en el intervalo que se ubica entre (aproximadamente) los 85  y los 30 millones de años atrás, cuando se fragmentó Gondwana.

¿Por qué se quiere incluir esa zona como continente?

Por varias razones, la primera de las cuales es que a lo largo de los millones de años, la convergencia entre placas, y la isostasia, más sucesivos cambios eustáticos (todos temas que iremos viendo en numerosos posts) han elevado algo toda el área involucrada.

Otra razón importante, es el conocimiento creciente y las nuevas metodologías desarrolladas desde que se cartografiaron los continentes por primera vez, hasta el presente.

¿Cuáles son los criterios para avalar esa intención?

El más importante es el que les expliqué en el post del lunes pasado, a saber:

  • Los límites geográficos y los geológicos se basan en diferentes criterios. Y para la Geología, el relieve continental comprende partes emergidas y partes sumergidas, tal como expliqué en el post que ya deberían haber repasado. Es decir que estaríamos ante un Relieve Continental Sumergido, tal como lo entendemos los geólogos, aunque no sea un continente propiamente dicho, según los criteros de los geógrafos. Sólo se trata de aproximar criterios ahora, y en última instancia, de definir si se justifica segregar Zelandia de Oceanía, continente al que se lo adjudica hasta el presente. Porque bien podría seguírselo considerando una parte de aquel mismo continente, siempre recordando que todas las partes que lo componen- hasta la mismísima Australia- tienen una parte emergida y otra sumergida. Como la tienen  todos los continentes, por otra parte.
  • Para conocer los límites de toda el área continental se busca, pues, el cambio brusco en la pendiente del lecho, y eso implica que toda esa zona en discusión es efectivamente continental.
  • La zona analizada tiene una geología distintiva, propia de cortezas constituidas por sílice y aluminio como elementos dominantes, lo cual se define como corteza siálica o continental.

Pero esos ya son temas que merecen sus propios posts, y seguramente los tendrán.

¿Puede ser éste el legendario continente de la Atlántida?

No, absolutamente no, porque este continente nunca estuvo hundido. No es más que la extensión por debajo del nivel del mar, de un continente que lleva millones de años allí.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google..

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