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Conferencia por el Día del Geólogo en Córdoba

Se invita a Conferencia “Las Piedras Preciosas de la República Argentina” a cargo del colega Geól. Jorge Saadi, organizada por la Escuela de Geología para conmemorar el Día del Geólogo. Se realizará el día 9 de junio a las 14 horas en el aula VIP.

¿Qué sabemos de la amatista?

VLUU L100, M100 / Samsung L100, M100

Ya hace un tiempo, mencioné el listado de las variedades preciosas del cuarzo, y entre ellas, merece un lugar destacado la amatista, ya que es considerada la más valiosa, y lo amerita por su belleza. De ella vamos a hablar hoy.

¿Qué es la amatista?

La amatista es una  de las variedades macrocristalinas del cuarzo, es decir, por ende, que se trata de un mineral de composición esencial Si O2.

Esta composición hace que algunos autores la consideren un óxido, como la fórmula química indica; y otros, en cambio, atendiendo a su estructura cristalina, la ubiquen entre los silicatos, tal como pasa con el cuarzo mismo.

En la red cristalina de la amatista resultan capturados algunos óxidos de hierro (Fe +3), y ellos son los responsables de las tonalidades características a las que me referiré más abajo.

¿De dónde procede su nombre?

El nombre amatista proviene del término griego amethystos, en el que coexisten el prefijo negativo y el concepto de embriaguez. Esto se debe a la antigua creencia de que esta gema podía evitar emborracharse, o bien atenuar los efectos del estado de beodez.

Dicha creencia se relacionaba a su vez con una historia mitológica, según la cual Dioniso el dios del vino y la vendimia, (equivalente al Baco romano) acosaba a una doncella llamada Amethystos, quien no solamente no estaba interesada en él, sino que además únicamente deseaba una permanente castidad. Para lograrlo, acudió a la diosa Artemisa quien la transformó en una piedra blanca. Pero ni así pudo mantener a raya a Dioniso, quien despechado y arrepentido, manchó con lágrimas contaminadas con vino, su blancura, confiriéndole para siempre el tono púrpura que hace tan estimados los cristales de amatista.

¿Cuáles son la propiedades físicas de la amatista?

Como he señalado más arriba, la amatista es una variedad preciosa del modesto cuarzo, que además, dada su composición es el mineral más abundante de la corteza. Esto determina la amplia variabilidad de apariencias que puede asumir la gema que hoy nos ocupa, y es responsable también del hecho de que su dureza (7), tenacidad, diafanidad, etc., sean semejantes a las del cuarzo.

Respecto a su color, varía desde el violeta característico que puede ser más o menos intenso, dependiendo de la cantidad de óxido de hierro que contenga, hasta amarillo y aun incoloro.

Cuando la saturación de color violeta es excesiva, la amatista aparece a simple vista como prácticamente negra, lo cual le hace perder algo de su valor en el mercado.

Por otra parte, la distribución no homogénea del color es un rasgo típico, presentándose en general una gradación desde lo más intenso en un extremo hasta prácticamente incoloro en la base o el otro extremo.

Son comunes también las inclusiones de otros minerales, o de burbujas con contenido líquido o gaseoso. Esas inclusiones pueden restarle valor para su uso en joyería, salvo notables excepciones en las que aumentan la belleza de la gema. No obstante, cuando el uso es el coleccionismo, los ejemplares pueden valorizarse más por esas  mismas inclusiones.

Otro rasgo característico de la amatista, es su fuerte tendencia a formar cristales perfectos y de gran tamaño. Se trata de cristales idiomórficos (de caras bien definidas) del sistema trigonal, hábito hexagonal y terminación piramidal. Raros y muy valorados son los cristales con ambos extremos piramidales.

Es muy común que haya crecimiento de numerosos cristales paralelos o divergentes, a veces en el interior de ágatas o geodas. Cuando los cristales se estorban unos a otros en el crecimiento, pueden resultar deformados, perdiendo algo de su valor. También figuras de corrosión o roturas desmerecen los ejemplares.

¿Cómo se forma?

La génesis habitual de las amatistas en en rocas ígneas, ya sea hipabisales o volcánicas. Entre las primeras se cuentan las pegmatitas, venas hidrotermales y cavidades de granitos preexistentes. Entre las segundas, los basaltos.

En general el crecimiento de las amatistas ocurre ocupando oquedades en el interior de las cuales  se generan geodas.

A veces como parte del mismo proceso se forman también ágatas, quedando las amatistas incluidas en ellas. Las geodas son precisamente alveolos o huecos redondeados preexistentes a los que líquidos mineralizantes llevan nuevos elementos químicos, que precipitan o cristalizan allí, tapizando las paredes con cristales perfectos.

Ocasionalmente la amatista puede aparecer en drusas. Una drusa es la estructura inversa a una geoda, es decir que en ella los cristales cubren por fuera las paredes de cuerpos redondeados preexistentes.

Si la erosión es intensa, las geodas y drusas pueden ser liberadas de las rocas que las alojan y ser transportadas por los ríos en cuyos cauces se las puede encontrar. En caso de tratarse de cristales aislados- sea por su origen o por haberse roto los conjuntos originales- debido a su fragilidad, rápidamente pierden su forma hexagonal y piramidal, para convertirse en cantos redondeados, que también se usan para joyería, pero de orden artesanal.

¿Dónde se la encuentra?

Los principales yacimientos del mundo se encuentran en los Montes Urales, en Alemania, Australia, en países africanos como Zambia y Túnez; Brasil, departamento de Artigas en Uruguay, Estados Unidos, Canadá, India, Sri Lanka, Bolivia, España, Argentina y Túnez.

En Argentina, las amatistas más apreciadas por su color, son las de la Provincia de Córdoba, pero hay también en Catamarca, la Mesopotamia y hasta en la Patagonia.

¿Qué usos tiene?

La amatista es la variedad del cuarzo más apreciada y tiene tres usos diferentes: joyería,  coleccionismo, y como piedra ornamental.

En general los cristales más perfectos se tallan (como se ve en la foto al pie) para usarlos engarzados en joyas, pero también más modernamente, suelen engarzarse los cristales enteros y sin modificar, en pendientes, o colgantes, según el tamaño.

Una buena parte de las amatistas menos perfectas se usan para tallar objetos de arte, o para adornarlos.

Finalmente los especímenes más raros y de mayor tamaño son buscados por los coleccionistas.

Existen numerosas maniobras para modificar el color de las amatistas, tema que les recomiendo leer en el post cuyo link aparece más arriba, anclado en el término amatista.

amtista

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La foto que ilustra el post me  pertenece y corresponde a un ejemplar de mi propia colección, originario de las proximidades de Cura Brochero en la Provincia de Córdoba. La he fotografiado junto al estuche de la cámara para apreciar el tamaño. Se trata de un trozo de una geoda de amatista.

La foto de la gema pulida es de Jorge Bravo y la he tomado del libro:

Saadi, J. 2006. Gemología. Las Piedras Preciosas de la República Argentina. I.S.B.N.10:987-05-1943-1. I.S.D.N.13:978-987-05-1943-1. 183 pp.  .

¿De qué depende el valor de un diamante?

Ya antes les he hablado del diamante, en un caso con relación al quilate, y en otro como recurso natural.

También les he hablado de los requisitos que debe cumplir una sustancia para ser considerada gema.

Pero hoy voy a hablar un poquito acerca de algunas características del diamante, y de las condiciones que se toman en cuenta para su tasación como gema, que son un poco más específicas que las reglas generales de las que ya hablamos.

¿Qué es el diamante?

La palabra diamante deriva del vocablo griego adámas, que significa invencible o inalterable, lo cual señala su gran dureza por un lado, y su escasa reactividad química por el otro.

Es una forma de presentación del elemento químico carbono (C) que debido a su particular estructura cristalina (cúbica) y fuerte enlace covalente entre las partículas, adquiere propiedades de gema, en grados de los que hablaremos más adelante.

¿Cómo se forman los diamantes?

Los diamantes naturales (lo aclaro porque ya se producen también artificialmente, tema del que hablaremos en otro post) se forman en condiciones de altísima presión y temperaturas extremas, en general en profundidades de entre 140 km y 190 km en el manto terrestre.

Por su origen profundo, se requiere de otros procesos posteriores a su formación para que aparezcan en la superficie terrestre, o a profundidades accesibles a la explotación.

Esos procesos son los ígneos, en los cuales desde un magma rico en C, se enfrían las rocas denominadas kimberlitas y lamproitas, en las cuales, los diamantes aparecen diseminados, como si fueran las frutas abrillantadas de un budín inglés. Si alguien quiere mandarme uno para su uso como material didáctico, será debidamente apreciado. (Me refiero tanto a un budín como a un diamante :D)

Con posterioridad a la formación de los diamantes en el seno de las rocas ya mencionadas, múltiples fenómenos erosivos pueden liberarlos de su matriz litológica y depositarlos, luego de algún transporte, en los yacimientos que se conocen como placeres. ¡Y vaya si es un placer encontrarlos!

¿Por qué se considera al diamante una de las gemas más valiosas?

Porque cumple con todos los requisitos que señalé en el post cuyo link está incluido más arriba, (si no fueron todavía a leerlo vayan ya, ¡caramba!); pero por sobre todas las cosas, porque es el material natural más duro según la escala de Mohs, lo que garantiza su durabilidad.

Por otra parte, los diamantes y todas las piedras preciosas son fácilmente transportables, sobre todo si se los compara con el oro, patrón internacional de la moneda, ya que para igualar el valor de mercado de unos pocos diamantes, el oro, debido a su alta densidad, alcanzaría pesos que nadie podría llevar en su bolsillo.

¿Cuáles son las condiciones que se consideran a la hora de tasar un diamante?

Estamos hablando por supuesto de los diamantes de joyería, vale decir los que ya pasaron el filtro de los requisitos comunes a todas las gemas. Si no superan esa primera selección, se trata de diamantes industriales, cuyo uso es esencialmente como abrasivos, por su alta dureza.

Por eso a veces uno se sorprende al escuchar que el principal productor de diamantes en el mundo es Australia. El tema es que son industriales. Los gemológicos proceden mayormente de África, en cambio.

Los factores que modifican el valor de un diamante son:

  • El quilate
  • La claridad
  • El color
  • El corte o tallado

¿Cómo se evalúa el quilate?

Ya les he explicado el tema del quilate en otro post, que asumo que ya fueron a leer después del reto que ya les he dado. Por eso, partimos del conocimiento de que 1 quilate corresponde, en peso a 0,200 g, pero hay algo más.

Se considera que cada quilate es igual a 100 puntos, de modo que un diamante de 0,100 g o 100 mg, como prefieran, es considerado como de medio quilate, ó 50 puntos, indistintamente.

Esto se plantea así, porque para diamantes muy pequeños, hablar de la novena parte de un quilate, o de 22,22222 mg  es incómodo, pero decir de él que tiene 11 puntos, es mucho más sencillo.

Lo importante es no dejarse confundir por la terminología, porque ni remotamente es lo mismo comprar un diamante de 1 quilate que uno de 1 punto (cien veces más chico).

¿Cómo se evalúa la claridad?

En general los minerales naturalmente tienden a crecer, incluyendo impurezas en su red. Esas impurezas, en el caso de los diamantes le restan “claridad”, ya que ante la lupa de un experto se manifiestan como plumas o nubes que empañan el interior del cristal.

Si las impurezas se llegan a ver a simple vista el valor del diamante disminuye notablemente y se lo clasifica como I1 hasta I3, en sentido de valor decreciente en el mercado.

Si las impurezas son solamente apreciables con aparatos ópticos, la clasificación de claridad es VVS1 o VVS2.

¿Cómo incide el color?

Los diamantes se definen como incoloros, y cuanto menos invasión de tonalidades variadas tengan, más valiosos son. Se los clasifica con letras desde la D (el absolutamente incoloro) en adelante, siendo los más valiosos los que menos se alejan de la D.

Pero vale la pena señalar una excepción importante: si los diamantes no están matizados, sino que son definidamente de un color dado como rojo, rosa, azul, verde o amarillo, totalmente puros, se trata de ejemplares de extrema rareza, por lo cual su valor asciende vertiginosamente en el mercado.

¿Cómo se considera el corte?

Para entender más profundamente el tema deberían conocer mucho más sobre la transmisión de la luz a través de ondas, tema que en realidad veremos más adelante en otros posts, por su importancia para entender los sismos, las olas, y muchos otros fenómenos. Pero por ahora basta con que recuerden lo que aprendieron en la escuela primaria acerca de reflexión y refracción de la luz.

Lo que deben recordar, es  que ambos fenómenos ocurren cuando la luz atraviesa la superficie que separa dos medios distintos (en este caso cristal y aire). Sepan también que reflexión es el retorno de la luz incidente al medio del que procede, y refracción es el cambio de dirección de transmisión al cambiar de medio.

Y ahora, piensen en otro concepto: el ángulo crítico que es ese ángulo en el que cuando la luz incide, en vez de seguir su viaje en el segundo medio, vuelve al medio del cual procede, como si fuera una reflexión más.

Ahora, volviendo a la tasación de un diamante, mientras que  color y claridad son porpiedades naturales, el quilate depende del tamaño en que se lo pueda fraccionar para su uso en joyería, lo cual depende en parte de la calidad original del cristal, y en parte de cuánto de él se conserve luego del tallado.

En cambio, el corte que valoriza o devalúa un diamante es enteramente dependiente de la habilidad del tallador, por lo cual no debe sorprendernos que se trate de uno de los oficios más especializados y mejor pagados que existen, aunque también sea de los más estresantes, ya que arruinar una gema que vale muchos miles o millones de dólares, puede significar la muerte social de un experto. Cuando no de la muerte real por infarto…

Si los cortes están bien realizados, se aprovecha la reflexión de la luz en cada una de las facetas, y se aprovechan también los ángulos críticos para disponer los ángulos de incidencia de la luz, de modo que se sume la luz que retorna de una reflexión, con la que resulta de una refracción en el ángulo crítico, precisamente.

Por eso, cuando definimos los brillos de los minerales es otro post, dijimos que el  que se parece al del diamante tallado tiene nombre propio (adamantino), y significa muchos puntos de luz o destellos.

Si este tema les parece interesante, podría llegar a contarles muchas cosas más del tallado de gemas, díganme ustedes si les parece un tema potable.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la tomé de Imágenes google, que me direccionó a este sitio.

Las figuras lumínicas en minerales y gemas. Parte 2.

Este post es continuación del de la semana pasada, de modo que deberían empezar por leerlo antes de internarse en el de hoy.

Las preguntas que ya he contestado el lunes pasado son:

¿Qué son las figuras lumínicas?

¿Cómo se las observa?

¿Qué tipos de figuras lumínicas hay?

¿Qué es el Asterismo?

¿Qué es el Diasterismo?

¿Qué es el Ojo de gato?

¿Qué es el Aventurinado?

Y ahora nos internamos en las preguntas restantes:

¿Qué es la Opalescencia?

La opalescencia propiamente dicha se da muy frecuentemente en el ópalo común, debido a que su estado cristalino es amorfo e incluye esferas de una variedad de sílice denominada cristobalita. Las esferas se empaquetan de manera azarosa e irregular, que dejan entre sí poros llenos de agua o de aire, en los cuales se produce reflexión y difracción de la luz incidente,  fenómeno que confiere al mineral un aspecto lechoso azulado o perlado. La opalescencia aparece también en otras ejemplares de calcedonia, cuarzo o feldespato.

La opalinización o juego de colores es un fenómeno relacionado pero diferente, que implica una policromía causada por interferencias lumínicas debidas a corpúsculos o inclusiones ordenadamente empaquetados de manera de formar una auténtica red de difracción. La opalinización puede llegar a ser muy espectacular y es una de las razones por las que algunos ejemplares se constituyen en gemas.

¿Qué es la Labradorescencia?

Es típica de una variedad de feldespato denominada labradorita, que presenta vivos colores metálicos causados por la inclusión de laminillas de magnetita. El efecto es muy llamativo cuando se mueve la muestra de un lado a otro. Una variedad particular que se encontró en Finlandia ha sido denominada espectrolita porque muestra todos los colores del espectro electromagnético visible para el ojo humano. Eso la diferencia de todas las demás labradoritas que sólo exhiben una porción del espectro de colores.

¿Qué es la Seda?

Es un fenómeno muy relacionado con el ojo de gato y el asterismo, que se produce también por la presencia de finas agujas orientadas, algo más escasas que las presentes en los otros dos efectos. Por otra parte, ocurre más marcadamente en las zonas curvas del tallado en cabujón. Se visualiza como un brillo semejante al hilo de seda en su carretel, de allí el nombre que ostenta. Cuando las fibras incluidas son extremadamente escasas, se prefiere el tallado en facetas, para realzarlo. Es común en rubíes y zafiros.

¿Qué es el Oriente?

Es el efecto específico de las perlas y consiste en una suave combinación de colores, provocada por la interferencia de la luz entre las láminas de aragonita y conquiolina más superficiales.

¿Qué es la Irisación?

Se conoce también como iridiscencia, y se produce por la dispersión cromática de la luz cuando incide sobre discontinuidades o fracturas en la masa cristalina. El efecto es semejante a un arco iris, y cuando aparece en el cuarzo-cosa muy común- suele dar lugar a la variedad “cuarzo iris” si es suficientemente intenso.

Debido a que agrega gran belleza al ejemplar, es una práctica común en el mercado, generar artificialmente micro-roturas en las muestras para que se produzca la irisación.

¿Qué es la Adularescencia?

Es un complejo de refracción y reflexión que se produce de manera muy característica en el feldespato denominado adularia, del que toma el nombre.

Debido al entrecruzamiento interno de los haces luminosos, el fenómeno que se observa es la aparición de una mancha blanquecino azulada o amarillenta que se desplaza por la gema al ser movida. Se observa mejor en los cabujones, y por ser de alguna manera semejante a la luminosidad lunar, la adularia se vende en el mercado con el nombre de “piedra de luna”.

El fenómeno físico es provocado por la exsolución de los minerales al descender la temperatura durante su formación.

¿A qué se debe que las figuras lumínicas puedan llegar a convertir una variedad mineral en gema?

A que su presencia determina algunas de las propiedades que se exigen en la definición de gema, tales como rareza y belleza.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es un ejemplo de opalescencia tomado de Wikipedia.

Las figuras lumínicas en minerales y gemas. Parte 1.

Imagen1figurasHace un par de posts atrás, les prometí explayarme sobre las figuras lumínicas que son especialmente importantes entre las gemas. Pues bien, ha llegado el momento de hacerlo.

¿Qué son las figuras lumínicas?

Son efectos ópticos propios de algunos minerales, mayormente gemas, que ocurren por  reflexiones  y /o refracciones internas, interferencias o difracciones.

Estos fenómenos, no se ocasionan en la superficie, porque se deben a inclusiones presentes en la gema, en forma de fibras, láminas o estrías, o a accidentes morfoestructurales. En cada caso dan lugar a figuras lumínicas muy características  que muchas veces definen a la gema misma.

¿Cómo se las observa?

Estas figuras se visualizan casi siempre con el ejemplar en mano, sin ayuda de instrumental óptico, sobre todo cuando de gemas se trata, porque son el elemento que les dan nombre en muchos casos. No obstante, hay algunas que se observan con lupa o microscopio, y aquí sólo las mencionaré de pasadita, porque el objetivo de este post está orientado al reconocimiento macroscópico.

Para ver algunos de los efectos ópticos, hay que mover el ejemplar de un lado a otro, para ver cambios en el color, o determinados brillos.

¿Qué tipos de figuras lumínicas hay?

Las principales son:

  • Asterismo.
  • Diasterismo.
  • Ojo de gato.
  • Aventurinado.
  • Opalescencia.
  • Labradorescencia.
  • Seda.
  • Oriente.
  • Irisación.
  • Adularescencia.

¿Qué es el Asterismo?

El asterismo,  también conocido como “efecto de estrella”, se debe a la presencia de  inclusiones en la red cristalina del mineral. Es típico de los minerales de los sistemas hexagonal y trigonal.

Los materiales incluidos tienen forma de fibras o agujas, y se posicionan   paralelamente ordenados, siguiendo siempre las direcciones de los tres ejes cristalinos horizontales.

Se observa como un conjunto de líneas luminosas en forma de estrella, y es muy común en gemas como el rubí o el zafiro, que presentan estrellas de seis puntas.

Para realzar el efecto, el tallado siempre se realiza perpendicular al eje vertical C, y se prefiere el tallado en cabujón.

¿Qué es el Diasterismo?

El diasterismo es en realidad un efecto de realce del asterismo que se usa en joyería, ya que no es natural, sino la duplicación del asterismo, por el simple expediente de pegar en el fondo del cabujón un espejo. Esta manipulación es muy común en el cuarzo rosado.

Es práctica normal y no se considera fraudulenta, ya que se sabe que el asterismo natural siempre responde a los ejes cristalinos horizontales, que nunca son más de tres.

Nadie con un mínimo de conocimiento, ignora este principio básico, de modo que no puede considerarse engañado, como no podría considerarse engañado alguien a quien se le vendiera una naranja Fanta, que mal podría sorprenderse después al darse cuenta de que no es naranja exprimida.

¿Qué es el Ojo de gato?

Ojo de gato, o “chatoyanci”, es el nombre que se le da a una figura que recuerda a la pupila felina, de la cual toma su nombre. Se debe a la presencia de inclusiones de agujas o fibras alargadas y orientadas unidireccionalmente.

También ocurre cuando el propio mineral tenía hábito fibroso y sufre metamorfismo.

El mejor efecto se obtiene con la talla en cabujón, pero según un corte perpendicular a las fibras, ya que de esa manera la combinación de la reflexión y refracción de la luz en cada fibra, genera en la parte superior del cabujón, una línea de luz que se va desplazando por la superficie según se mueve la piedra o el rayo inicdente.

Este efecto es posible en numerosos minerales, pero es tan característico de una de las variedades del crisoberilo, que en joyería se conoce a dicha gema como “ojo de gato”.

No debe confundirse el “ojo de gato” con otras gemas como el “ojo de tigre” que es un pseudomorfismo de la crocidolita, un asbesto originalmente verde o verde azulado, que en el proceso metamórfico pasa a color amarillo dorado.

Si el color original de la crocidolita se conserva, pero aparece la figura lumínica de ojo de gato, la gema se denomina “ojo de halcón”.

En cada caso, recordar que la expresión “ojo de gato” se refiere a veces a la figura lumínica, y en otros casos a la gema misma.

Así es que pude decirse que el “ojo de tigre” (la gema) tiene “ojo de gato” (la figura lumínica).

¿Qué es el Aventurinado?

Es un tornasolado que resulta de puntitos de luz en la bóveda de la gema, resultantes a su vez, de la refracción interna en inclusiones en forma de escamas o partículas dispersas en el mineral.

La primera observación del fenómeno ocurrió por accidente en Murano,  isla veneciana donde se encuentra la fábrica de cristales más importante del mundo. Debido a que el hallazgo fue tan casual, se dio al efecto logrado, el nombre de aventurina o venturina, como derivación del término “ventura”.

En esa ocasión, cayeron en la mezcla fundida, algunas laminillas de cobre, que generaron la figura lumínica que luego se replicó intencionalmente para añadir belleza a los materiales fabricados,  los que una vez realzados así, se conocen como goldstone, o “piedra de oro”.

En la naturaleza, se reconoció la misma figura lumínica en dos variedades del cuarzo, que por eso mismo se conocen como cuarzo aventurina, o aventurina a secas.

En joyería se conoce como “piedra de sol” al cuarzo aventurina que tiene inclusiones de hematitas o goethitas que le dan un tornasolado amarillo-anaranjado.

Las inclusiones de fuchsita (mica verde) le dan un aventurinado en las gamas verdes y azuladas.

Como este post ya está muy largo, la semana próxima completaré el tema con las siguientes preguntas:

¿Qué es la Opalescencia?

¿Qué es la Labradorescencia?

¿Qué es la Seda?

¿Qué es el Oriente?

¿Qué es la Irisación? ¿Qué es la Adularescencia?

¿A qué se debe que las figuras lumínicas puedan llegar a convertir una variedad mineral en gema?

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es de una visita de Guille al Museo de Ciencias Naturales de Los Ángeles.

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