Breve comentario sobre el sismo en las proximidades de Carlos Paz.

Imagen1carlsopazNo hace mucho se produjo un sismo de mayor magnitud que el de anoche, en las proximidades de Deán Funes, y con ese motivo subí un post en el que expliqué varias cosas que vienen de nuevo a cuento hoy.

Como no quiero repetirme, les paso el link para que vayan a leerlo ahora y tomen de él todo lo que es de nuevo aplicable a lo acontecido anoche.

Pero como siempre es posible dar una vuelta de tuerca a cada tema, dada la gran complejidad de los sistemas geológicos, hoy agrego un par de cositas que no había dicho antes.

¿Cuáles son los datos objetivos del evento?

Se trató de un temblor de intensidad y magnitud bajas, pero se sintió hasta en la ciudad de Córdoba porque fue de hipocentro muy próximo y  relativamente escasa profundidad (aproximadamente 49 km).

El epicentro se situó a unos  9 km al sur-este de Villa Carlos Paz, entre esta ciudad y el área de Falda del Cañete, distante a unos 30 km de la capital provincial. La zona corresponde a la provincia geológica de Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luis, más específicamente en la zona del cordón de las Sierras Chicas.

La magnitud fue de 2,7 grados en la escala Richter, y la intensidad, aproximadamente II en la escala Mercalli.

El movimiento se produjo a las 00:12:49 hs y sólo duró unos pocos segundos.

¿Qué significa la Intensidad II en la escala de Mercalli modificada?

Como expliqué en uno de los posts cuyos links he ido señalándoles más arriba, la intensidad solamente observa los efectos posteriores al sismo, tanto sobre los seres vivos como sobre las construcciones y las estructuras y condiciones geológicas.

En este caso, los efectos observables para un grado II son realmente mínimos, tanto que solamente lo perciben las personas en reposo, las que tienen alteraciones nerviosas, y/o son sismosensibles. Los animales también lo sienten, y puede observarse la oscilación de lámparas y otros objetos colgantes, sobre todo en edificios altos. Algunos elementos pueden balancearse, por ejemplo las cortinas, los cuadros, etc. En realidad en estos casos, se observan movimientos relativos al marco referencial, como les conté al hablar de los sismógrafos y sismoscopios

Eventualmente algunos objetos de poca masa pueden deslizarse también. Y no hay mucho más que decir al respecto.

¿El origen del sismo se relaciona con el anterior en Deán Funes?

Sí, en términos generales, lo que les conté en ese momento es aplicable también aquí, de modo que no voy a abundar en este momento.

¿Hay una mayor frecuencia de sismos en este último tiempo?

No, en realidad no la hay, sucede que con nuestro habitual egocentrismo, al producirse cerca, lo notamos y pretendemos generalizar lo que es nuestra personal percepción.

De hecho, es tan habitual que ocurran movimientos telúricos, que casi todo el tiempo está ocurriendo alguno en algún lugar del mundo de alguna magnitud, aunque sea sólo perceptible por los instrumentos. Más o menos cada hora se produce un movimiento registrable en alguna parte del planeta.

Por esa razón, el Servicio Geológico de los Estados Unidos, que monitorea la red mundial de detección sísmica de manera continua, sólo publica en su página aquellos movimientos cuya magnitud supera los  5 grados Richter. Por debajo de esa magnitud sólo tienen notoriedad local, como pasó anoche.

A algunos de nosotros, los cordobeses nos dio tema para hablar, pero para el resto del mundo no existió, mal que nos pese.

¿Es preocupante que estos eventos se sucedan con tan poca diferencia en el tiempo?

Muy por el contrario, es un dato muy tranquilizador, ya que quiere decir que la energía se va liberando de manera inocua. Las placas están en movimiento constante, y sólo es alarmante cuando se traban y detienen por intervalos prolongados, porque es entonces cuando se acumula energía suficiente como para provocar un rebote elástico importante cuando finalmente vencen el obstáculo que las está reteniendo.

De hecho ese tiempo sin desplazamientos perceptibles en un sitio sísmico o perisísmico determinado, se conoce como “silencio sísmico” o “sombra sísmica”, y cuanto más se prolonga, más enciende las alertas, porque se sabe que cuando se reanude el movimiento, será de manera violenta.

En otras palabras, la falta de pequeños movimientos es “la calma que precede a la tormenta”, según dirían los marinos.

¿Qué deberíamos hacer si sentimos el sismo en un piso alto?

Nada, absolutamente nada, o a lo sumo, alejarnos de las ventanas que podrían romperse, o de estantes y bibliotecas, que nos podrían caer encima. Protegerse bajo una viga (en las aberturas, por caso) y esperar que pase.

Efectivamente, los sismos duran unos pocos segundos, de modo que intentar bajar por las escaleras es al cuete. Todo terminará antes de que lleguemos abajo, y correremos el riesgo de caernos, o de que una multitud en pánico nos arrolle.

Como siempre, la calma y el pensamiento frío, son nuestros mejores aliados, como en todos los órdenes de la vida.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de aquí.

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