Antiguas cosmovisiones: hoy, Pitágoras.

4 T

Pitágoras celebrando el amanecer, óleo de yodor Bronnikov

Entre los muchos temas que son entretenidos para leer, la evolución del pensamiento humano  (científico y no tanto) a lo largo de la historia, tiene un lugar privilegiado, por un lado porque a veces- mirado desde lejos y en otro contexto del conocimiento- resulta pintoresco; y por otro, porque siempre deja alguna enseñanza.

Y si uno intenta mirar esa evolución, no se salva de pasear por la enorme civilización que fue la Grecia antigua. Hoy empezaremos por allí, con uno de los más esclarecidos pensadores que entregó al mundo: Pitágoras.

¿En qué áreas se destacó Pitágoras?

Sus aportes más valiosos a la historia del pensamiento corresponden al área de las Matemáticas, y también de la Filosofía, pero como esta última no reconocía limitaciones, no pudo menos que incursionar en la Astronomía, que de alguna manera roza los campos que a los geólogos nos ocupan, y de esa parte de sus disquisiciones hablaremos hoy.

¿Cuándo y dónde nació?

Casi todos los datos son discutidos y/o discutibles, pero hay un acuerdo generalizado acerca de que su florecimiento habría ocurrido alrededor del año 530 a.C., lo cual situaría el nacimiento aproximadamente en el 580 de esa era.

Sin embargo, no puede menos que mencionarse la opinión de Diógenes Laercio que le atribuye dos siglos menos, lo cual genera conflictos en la interpretación de casi todos los hechos que se le atribuyen en las biografías más confiables.

Respecto a su lugar de origen, hay coincidencia generalizada en señalar la isla de Samos.

¿Dónde queda la isla de Samos?

Samos, conocida en idioma turco como Sisam, es una isla de Grecia-muy próxima al Asia menor- que corresponde al grupo de las islas Espóradas Orientales,  localizadas en el mar Egeo, al sur de la isla de Quíos y al norte de la isla de Patmos y del archipiélago del Dodecaneso.

¿Qué sabemos de la vida y obra de Pitágoras?

Como ya habrán advertido por una acotación anterior, no existen datos totalmente confiables sobre la vida de Pitágoras porque no dejó textos escritos, y sus biografías son muy posteriores a su muerte, cuando comenzó a reconocerse la importancia de su trabajo.

Habiendo pasado entre 150 y 250 años desde su vida activa hasta que surgiera el interés por documentarla, casi todo lo que se sabe está basado en historias transmitidas de manera oral, y por eso mismo hay muchas divergencias entre todas ellas.

El hecho de que la doctrina pitagórica implicaba una confraternidad hermética, salpicada de símbolos místicos y costumbres esotéricas contribuyó a generar, además, muchos mitos y cientos de leyendas muy difundidas y nunca comprobadas.

La obra que más se menciona sobre la vida de Pitágoras y su pensamiento, data del siglo III d.C.,  (cuando él ya llvaba muerto unos 800 años). De las tres fuentes más completas -Diógenes Laercio (ca. 200-250), Porfirio (ca. 234-305) y Jámblico (ca. 245-325) – la de Diógenes se considera la más objetiva.

¿Cómo puede resumirse su vida a la luz de esas versiones?

Según Hermipo  (comediante ateniense del S. V a.C.), el padre de Pitágoras fue Mnesarco, un fabricante de anillos y mercader de Tiro.  Algunas crónicas mencionan como su madre a Pythais, originaria de Samos, en Jonia, donde Pitágoras vivió los primeros años de su vida.

Se dice que habría acompañado a su padre en algunos de sus viajes comerciales, lo que amplió su conocimiento empírico, más allá de saber tocar la lira, escribir y recitar poesía.

En cuanto a la instrucción formal, sus profesores habrían sido los filósofos Ferécides de Siros, Tales y su pupilo, Anaximandro.

No hay documentación fehaciente, pero se asume que Pitágoras viajó por Egipto, Arabia, Fenicia, Babilonia e incluso la India, asimilando información, y adoptando nuevas costumbres entre las que se mencionan el vegetarianismo y la negativa a usar ropas hechas de piel de animales.

Probablemente en rechazo a la tiranía de Polícrates, se trasladó a Crotona en Italia, donde fundó una escuela filosófica y religiosa que rápidamente atrajo numerosos seguidores, conocidos como matematikoi.

Según algunos relatos, se casó con Téano, de Crotona, mujer instruida y notable, que a diferencia de su esposo dejó en legado algunos escritos.

Si bien existen relatos disidentes, la mayoría concuerda en que tuvieron una hija (Damo) y un hijo, Telauges que fue maestro de Empédocles, de quien ya hemos hablado en otra oportunidad.

¿Dónde, cuándo y cómo habría muerto Pitágoras?

Como muchos otros aspectos relacionados con Pitágoras, el motivo del fallecimiento fue objeto de numerosas especulaciones y relatos, algunos muy pintorescos.

Se sabe que aconteció  hacia el año  508 a.C. y las circunstancias han sido narradas de maneras diversas.

Veamos algunas versiones.

Según Jámblico, Cilón, natural de Crotona, muy rico y poderoso, solicitó su admisión en la escuela de los pitagóricos, pero fue rechazado por considerárselo violento y autoritario. Siempre al decir de Jámblico, Cilón decidió tomar venganza y juró perseguir a los pitagóricos hasta la muerte del último de los integrantes del grupo.

A partir de allí, las versiones cambian notablemente. Según algunas teorías, Cilón incendió la casa donde se reunían los pitagóricos, y allí perdió la vida el maestro.

Para otros, Pitágoras huyó del incendio, refugiándose en un campo de habas, pero se detuvo por no causar daño en el sembradío, y sus perseguidores le dieron alcance, degollándolo.

Todavía hay quienes afirman que el filósofo permaneció escondido por 40 días en el templo de las musas de Metroponto o Metaponto, donde murió de hambre.

Este última versión se apoya en el hecho de que en tiempos de Cicerón su supuesta tumba se exhibía allí.

¿Qué aportó  Pitágoras al conocimiento astronómico?

Pitágoras se adelantó a las concepciones que muchos siglos después requerirían una gran lucha para imponerse. Tanto, que se lo puede considerar el precursor de Coopérnico.

En efecto, él desalojó -en su teoría- a la Tierra de la posición central que se le adjudicaba. concibiéndola en cambio como uno de los diez cuerpos que juntamente con la Luna y una “contratierra” (¿?) se movían alrededor de un fuego central, en ciclos de 24 horas.

Mucho más tarde, y a partir de estos primeros esquemas, Heráclides de Ponto y Aristarco de Samos, llegaron a la conclusión de que ese fuego central era el Sol. Son ellos pues, los primeros que arriesgaron un modelo heliocéntrico, en oposición al geocéntrico de Aristóteles, que no obstante continuó siendo el dominante aún hasta la Edad Media.

El otro gran acierto de Pitágoras fue establecer por primera vez que el Lucero matutino y el Lucero vespertino eran en realidad dos momentos diferentes en la visualización del mismo planeta: Venus.

Hasta ese momento, los griegos habían dado dos nombres diferentes al Lucero o Venus; Fósforo al de la mañana, y Héspero al de la tarde.

Como habrán apreciado, parte del conocimiento astronómico que hoy asumimos tan naturalmente, luchó para establecerse durante muchas centurias. De allí el doble mérito del pensamiento pitagórico: por un lado, llegó a conclusiones que precedieron al instrumental óptico en muchos siglos; y por el otro, se atrevió a desafiar los modelos por entonces imperantes.

¡Bien por él!

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de este sitio.

Deja un comentario

Buscá en el blog
Nominado por Deutsche Welle, tercer puesto por votación popular
Archivo