Aguas termales en el noroeste de la Provincia de Córdoba, paraje El Quicho.

Imagen1el quichoHace más de un año les comenté del nacimiento de un emprendimiento de dos de mis ex alumnos. Pues bien, hoy, pasado el tiempo, sigo en contacto con ellos, y creo que las conclusiones de algunos de sus trabajos merecen ser  compartidas por la utilidad que pueden prestar.

Por supuesto, como mis posts de los lunes son siempre de mi autoría,  para seguir el mismo criterio, estoy generando un nuevo texto, que incluye muchos datos tomados del trabajo original de Maestri y Guidici, de 2015, que se desarrolló en el marco de un proyecto de La Fundación del Banco de la Provincia de Córdoba, denominado “Estudio para el Desarrollo Económico del Noroeste de La provincia de Córdoba”. Dicho material puede encontrarse en el link que he dejado más arriba.

¿Qué es El Quicho y dónde se encuentra?

A los seguidores del blog, este nombre les puede sonar, porque lo mencioné alguna vez entre las zonas termales de Argentina, pero hoy hablaremos bastante más sobre él.

Pero empecemos por el nombre mismo, cuyo significado no me resultó sencillo encontrar, y cuya búsqueda me condujo por varias vertientes distintas.

  • Algunas referencias sencillamente lo registran como un nombre propio para persona, sin aclarar su significado.
  • Una versión sin aclaración sobre la etimología, define a quicho como “lugar de reunión”.
  • En el diccionario quechua, las dos palabras más parecidas que encontré son Kicha (abertura) y kichay (abrir o destapar). Este significado podría relacionarse con la explotación de las aguas termales, si no fuera por el pequeño detalle de que el paraje porta el nombre mucho antes de la primera perforación que se conoce.
  • En mapuche la palabra que más se le parece es quillén, que significa hermoso, y que sería una bonita opción, si no fuera por el hecho de que los mapuches no habitaron esta zona.

Ustedes elijan la posibilidad que mejor les cuadre, antes de registrar los siguientes datos. El paraje El Quicho fue incorporado al ejido urbano de Serrezuela en el S. XX. Serrezuela, a su vez, es una localidad del departamento Cruz del Eje, en el nororeste de la provincia argentina de Córdoba, muy próxima al límite con La Rioja,  y distante 198 km de Córdoba capital.

El Quicho forma parte de las principales manifestaciones de aguas termales en la provincia, las cuales se hallan distribuidas en tres sectores principales:
  1. zona de las Sierras Chicas, con las localidades de Villa Giardino y Capilla del Monte como sus principlaes exponentes,
  2. zona de Traslasierra, con El Quicho, Serrezuela y Piedrita Blanca y
  3. en la llanura cordobesa, con las zonas  de San Basilio, Gral. Soler y  La Carlota, entre otras.

El paraje El Quicho en particular, se ubica en el ámbito de las Salinas Grandes enmarcadas por el extremo norte de tres cordones montañosos; Sierras Chicas, Sierras Grandes y Sierras de Pocho-Guasapampa y Coro. El terreno tiene un ligero basculamiento hacia el norte-noroeste.

¿Por qué es de interés conocer los resultados de los sondeos en esta área?

Porque como señalé más arriba el estudio de la zona apunta a establecer las condiciones naturales que deben respetarse en un proyecto de desarrollo económico alineado con las posibilidades reales del área; y porque la explotación turística relacionada con el termalismo parece muy promisoria, según veremos más abajo.

¿Qué antecedentes se reconocen en la región?

El área estudiada se ubica en el ámbito de las Sierras Pampeanas Orientales, donde el basamento consiste en complejos metamórficos e ígneos del Cámbrico Inferior intruídos por granitoides cámbricos, ordovícicos y devónicos. Existen afloramientos locales de una extendida secuencia fluvio-lacustre carbóníco-pérmica, y una cubierta de sedimentos continentales del Cretácico, Terciario y Cuaternario que ocupa la mayor parte de los valles y áreas intermontanas.

El bolsón de las Salinas Grandes corresponde a una extensa depresión  tectónica intermontana, cerrando una cuenca endorreica en la que drenan las aguas de las sierras aledañas.

Las escasas precipitaciones (medias anuales de entre 300 y 500 mm), los vientos secos y fuertes, la gran evapotranspiración (más de 1.000 mm/a) y las elevadas temperaturas (medias anuales de 18,9 a 20,5 °C) hacen de las Salinas Grandes una gran cuenca evaporítica en la que se depositan sales de diversa composición.

En el año 1987, la Dirección Provincial de Hidráulica realizó una perforación cuyo objetivo era alcanzar el agua para abastecer al establecimiento educativo rural Rubén Darío, ubicado en el paraje “El Quicho”. Esa perforación llegó – a los 210 metros de profundidad- a un acuífero de aguas mesotermales que al momento de la perforación presentaban una temperatura cercana a los 40°C, y una presión de surgencia que alcanzó los 10 metros de altura sobre el terreno. El caudal original  medido por la DPH fue de ~140 mil l/h .

La perforación de “El Quicho” fue entubada hasta los 223,6 m de profundidad y cementada hasta los 190. Se colocaron filtros o rejillas con aberturas de 2 mm entre los -204 y -220 metros, captando así la capa acuífera  termal que surge en la superficie, y donde se vierte continuamente agua que es usada por los lugareños para diferentes fines.

¿Qué pudo establecerse en el informe de Maestri y Guidici?

  • La perforación de El Quicho corresponde a un pozo surgente, que lleva más de 25 años vertiendo sus aguas termales las 24 horas del día, sin control alguno porque la válvula exclusa no funciona.
  • El caudal actual aforado en la surgente de “El Quicho” es de aproximadamente ~60.000 l/h, con una temperatura promedio de 38,5°C, pH de 8,5 y conductividad de 10,08 mS/cm.
  • El agua termal surgente de “El Quicho”, ha sido clasificada como mesotermal y clorurada-sódica probablemente como  resultado de la disolución de materiales evaporíticos como yeso o halita, presentes en los depósitos terciarios.
  • Es notable la disminución en el caudal surgente aforado desde el inicio de la perforación en 1987 (Q= ~140000 l/h), hasta el presente (Q= ~60000 l/h), muy posiblemente debido al flujo continuo señalado antes, o al desgaste de los materiales en la obra de captación (rejillas y filtros, engravillado), o a la posición y el estado de la válvula exclusa, todo lo que podría estar bloqueando de alguna manera el paso del agua.
  • Respecto a la calidad del agua termal surgente se concluye que el agua NO es apta para consumo humano, por los altos valores hallados de cloruros, sulfatos y residuos totales. Tampoco es utilizable para riego, salvo para cultivos tolerantes a esas condiciones de salinidad. El agua podría ser apta para consumo de ciertos animales, dependiendo de la especie y edad involucrada.
  • Podría sí usarse con fines turístico-terapéuticos, por sus efectos mecánicos, térmicos,  y psicológicos.
  • Los últimos estudios geoeléctricos realizados en los parajes de “El Chacho” y “El Quicho”, además de la recopilación y análisis de antecedentes y datos de las perforaciones existentes en el área (El Quicho, El Chacho, JOJO I, La Salada) apuntan a la existencia de una relación areal entre las capas acuíferas termales captadas por las diferentes perforaciones citadas anteriormente y las profundidades a las que éstas se encuentran
  • Las aguas captadas en las perforaciones men cionadas en el ítem anterior tienen similares características en cuanto a salinidad y temperatura. Esta información es valiosa a la hora de explorar nuevos puntos para explotación de acuíferos termales.
  • Los estudios isotópicos (isotopía dD y d18O) de las aguas termales de El Quicho, indican un origen meteórico para el agua que alimenta al acuífero termal. La zona de recarga neta regional sería el ámbito pedemontano.
  • El origen del termalismo en El Quicho podría deberse a: a) gradientes ligeramente anómalos producto del adelgazamiento cortical en la extensión cretácica; b) circulación profunda del agua meteórica a través de fallas terciarias; c) existencia de paleo fuentes termales asociadas con el volcanismo cenozoico de la región o d) calentamiento de las aguas subterráneas profundas debido al contacto prolomgado con rocas graníticas del basamento con alto contenido de U, Th y K que pueden producir localmente calor interno de origen radiogénico.

Personalmente, y ya por fuera de la conclusiones del informe, me inclino a pensar en la convergencia de dos o más de estas causas.

¿Qué podría agregarse?

En el informe que estoy comentándoles, de Maestri y Guidici, se recomiendan algunos puntos en los que coincido ampliamente, por lo cual se los resumo a continuación:

  • Para evitar la sobreexplotación del acuífero, que podría conducir a su agotamiento, es imperioso estimar su volumen de reserva.
  • Se recomienda también quitar la válvula exclusa vieja del caño lateral y colocar un nuevo sistema de válvulas acorde a la presión del agua, para poder regular el caudal explotado.
  • Es importante el monitoreo de los parámetros de calidad, reserva y producción.
  • De realizarse una nueva perforación en el paraje El Quicho, se considera que sería adecuado repetir el diseño de la actual, pero utilizando caños “encamisados” adecuados para la alta salinidad del agua, y asegurando un correcto aislamiento con cemento adecuado,  también resistente a la sal, desde la capa a explotar hasta la superficie, e instalar un sistema de válvulas conveniente, para evitar los problemas de incrustación de sales y su consecuente atascamiento.
  • Acompañando al monitoreo del agua termal, se recomienda un plan de monitoreo de la calidad del suelo y la calidad del agua del acuífero libre en el área.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es del blog mencionado arriba.

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